El camino internacional de Universidad de Chile ya tiene su primer obstáculo. El sorteo de la Copa Sudamericana determinó que los azules enfrenten a Palestino en la fase previa, un cruce que no pasa inadvertido por el historial reciente del cuadro árabe en esta competencia. Palestino se ha transformado en un verdadero especialista en estas llaves cortas: en 2021 y en 2023 logró sortear la fase preliminar y avanzar a la etapa de grupos, consolidando una reputación incómoda para cualquiera que lo enfrente en este tipo de definiciones.
Para la U, el desafío es doble. No solo se trata de avanzar a la fase de grupos y asegurar presencia internacional sostenida, sino también de romper con una seguidilla de campañas continentales marcadas por la irregularidad. Palestino, en cambio, llega con el respaldo de su experiencia reciente y con un libreto ya probado en este tipo de partidos, donde suele maximizar detalles y manejar con oficio los tiempos de la eliminatoria.
La otra llave chilena también promete tensión. Cobresal será local ante Audax Italiano en un duelo directo por un lugar en la fase de grupos de la Sudamericana. Un partido único, sin margen de error, donde el ganador se asegurará presencia internacional y recursos clave para la temporada, mientras el perdedor quedará tempranamente fuera del escenario continental.
Así, el sorteo dejó un panorama exigente para los equipos nacionales. Para la U, el cruce con Palestino aparece como una prueba de carácter y madurez competitiva; para Cobresal y Audax, una final anticipada. La Sudamericana vuelve a poner a prueba al fútbol chileno desde la primera ronda.