Tanto se habló de la antesala de este choque, marcado por el desastre de Avellaneda, que pareciera ser los jugadores no pudieron librarse del nerviosismo. En un partido tan chato como opaco, Alianza Lima y Universidad de Chile empataron sin goles en Maturín.
El equipo de Gustavo Álvarez fue incapaz de mostrar lo hecho ante Colo Colo por la Supercopa. Un ataque atado, lento, sin precisión en el que la ausencia en varios tramos de Lucas Assadi (golpeado a los 7 minutos por Carlos Zambrano) terminó reflejando la falta de variantes ofensivas que tanto penaron a lo largo del año. Por el lado de los locales, la figura potente de Hernán Barco era LA forma de elaborar jugadas que propuso Néstor Pipo Gorosito. Mezquino y todo, se las ingeniaron para que Fernando Gaibor anotara un tanto que terminó siendo anulado a instancias del VAR.
La segunda mitad arrancó de la misma forma, aunque la expulsión de Zambrano parecía abrir el naipe para la U. Pero, definitivamente hoy las ideas ofensivas no aparecieron. Basta comprobar que tras la tarjeta roja los azules no generaron ninguna chance de gol ni inquieto la portería del íntimo.
Al final un punto importante para la Universidad de Chile, aunque con la sensación de que desaprovecharon la oportunidad de acercarse más a las semifinales. Ahora todo se define en el Francisco Sánchez Rumuroso, vacío por los castigos de la Conmebol y con el equipo nacional con la primera chance de meterse entre los 4 mejores del torneo.