Universidad de Chile cumplió con la obligación. En una noche donde no tenía margen para seguir dejando puntos en el camino, el equipo de Fernando Gago derrotó 2-0 a O'Higgins en el Estadio Nacional y logró cerrar la primera rueda de la Liga de Primera en el tercer puesto de la tabla. Un resultado que entrega algo de tranquilidad en medio de un semestre complejo, marcado por eliminaciones tempranas y un rendimiento muy por debajo de las expectativas.
El partido no comenzó cómodo para los azules. De hecho, O'Higgins tuvo las primeras aproximaciones claras y aprovechó varios errores defensivos de la U en los minutos iniciales. Francisco González y Arnaldo Castillo estuvieron cerca de abrir la cuenta para los celestes, mientras Gabriel Castellón debió intervenir para evitar una sorpresa temprana. Con el paso de los minutos, los universitarios lograron equilibrar las acciones y comenzaron a generar peligro, principalmente a través de Eduardo Vargas y Maximiliano Guerrero.
La apertura de la cuenta llegó a los 35 minutos gracias a una de las historias más llamativas de la noche. Bianneider Tamayo, defensor venezolano que ha tenido escasas oportunidades durante la temporada, capturó un tiro de esquina servido por Marcelo Morales y conectó de primera para clavar el balón en el ángulo de Omar Carabalí. Un verdadero golazo que permitió a los azules irse al descanso con ventaja.
Antes del cierre de la primera mitad, Eduardo Vargas alcanzó a convertir el segundo, pero el VAR intervino y anuló la acción por una infracción previa de Marcelo Morales en el inicio de la jugada. La U se fue al descanso con una diferencia mínima que no reflejaba del todo la tranquilidad que buscaba para afrontar el complemento.
En la segunda etapa, O'Higgins encontró el empate a través de Arnaldo Castillo, pero nuevamente la tecnología apareció para salvar a los azules. El delantero recibió en posición adelantada y el tanto fue invalidado. Esa jugada terminó siendo un punto de inflexión para el encuentro, porque los visitantes no volvieron a generar el mismo nivel de peligro y la U comenzó a controlar mejor el trámite.
La sentencia llegó a los 83 minutos. Tras una buena combinación por el sector derecho, Ignacio Vásquez sacó un remate desde el vértice del área que encontró una débil respuesta de Carabalí. El balón se le escapó por debajo del cuerpo al arquero celeste y terminó decretando el 2-0 definitivo que bajó la cortina del encuentro.
Más allá de los tres puntos, la victoria tiene una importancia especial para Universidad de Chile porque le permite cerrar la primera rueda en zona alta de la clasificación. Con 24 unidades, los azules igualan la línea de Coquimbo Unido y Palestino, pero los superan por diferencia de goles para instalarse en el tercer lugar. Quedan a dos puntos de Universidad Católica y a doce del líder Colo Colo, una distancia que refleja el irregular semestre de un equipo que comenzó el año con aspiraciones mucho más ambiciosas.
El resultado también sirve para maquillar parcialmente una campaña que ha estado lejos de convencer. La eliminación en Copa Sudamericana, el fracaso en la Copa de la Liga y las constantes dudas futbolísticas habían dejado a Fernando Gago en el centro de las críticas. Ahora, al menos, la U llega al receso con una victoria, instalada en puestos de avanzada y con la sensación de haber aprovechado una de sus últimas oportunidades para no perder completamente el tren de los líderes.
La tabla dice que Universidad de Chile termina la primera rueda tercera. El desafío para el segundo semestre será demostrar que ese lugar responde a una mejora real y no simplemente a haber aprovechado un partido pendiente en el momento justo.