Universidad de Chile sostiene desde hace una década un registro que se ha vuelto prácticamente inamovible: el mejor rendimiento de un campeón chileno en lo que va del siglo XXI. En el Apertura 2014, bajo la dirección de Martín Lasarte, los azules consiguieron 44 puntos de 51 posibles, lo que se traduce en un impecable 86,27%, aún inalcanzado por cualquier otro ganador desde el año 2000.
La conversación vuelve a instalarse hoy por la campaña inesperadamente dominante de Coquimbo Unido. El equipo de Esteban González acumula un 84,52%, y aun si triunfa en sus dos partidos restantes, solo podría trepar a 85,56%, insuficiente para derribar la marca azul. Su mérito es especialmente relevante considerando que lo hace en un torneo largo, donde el desgaste es muy superior al de los formatos cortos que marcaron buena parte de los años 2000 y primera mitad de los 2010.
Otro equipo que suele mencionarse cuando se repasan las campañas más sólidas es la Universidad Católica del Clausura 2005. Aquella escuadra cruzada terminó con 18 victorias, seis empates y una derrota, lo que equivale a un 80% de rendimiento. Un registro notable para la época, pero que nunca amenazó el estándar que la “U” instalaría nueve años después.
También aparece en el análisis el Colo Colo del Apertura 2006, dirigido por Claudio Borghi, uno de los equipos más recordados de la era moderna. El “Cacique” cerró la fase regular con 18 triunfos, un empate y cinco derrotas, una campaña explosiva que incluyó talento joven, volumen ofensivo y un juego dominante, coronado al superar a la propia “U” en la final. Sin embargo, su rendimiento total quedó lejos de los números sobresalientes que hoy definen esta discusión.
El campeón más reciente, Colo Colo 2024, bajo la conducción de Jorge Almirón, tampoco entra en la pelea estadística. Sus 67 puntos en 30 fechas representan un 74,44%, consolidando un título sólido, pero distante de los parámetros que fijó la “U”.
Con el torneo actual entrando en su recta final, todo indica que el récord azul resistirá un año más. Ni los grandes equipos del pasado reciente, ni la sorpresa pirata de 2025, han logrado romper la barrera del 86,27%. Una década después, el Apertura 2014 sigue siendo, con claridad y números irrefutables, la campaña más eficiente del fútbol chileno en este siglo.