El estreno del VAR remoto en el fútbol chileno no tardó en encender la polémica. En su primera prueba oficial, el sistema dejó a su primer gran crítico: Gustavo Huerta, quien tras la derrota 3-2 de Cobresal ante O’Higgins cuestionó duramente la validación del gol que definió el partido en El Salvador.
La jugada clave fue el tanto de Thiago Vecino, que en primera instancia había sido invalidado por fuera de juego, pero que posteriormente fue convalidado tras la revisión desde Santiago bajo el nuevo formato remoto. Una decisión que no dejó conforme al cuadro minero. Tras el encuentro, Huerta fue directo y sin matices: “Nos sentimos perjudicados”, lanzó de entrada, marcando el tono de una crítica que rápidamente escaló.
El entrenador fue más allá y apuntó directamente al contexto del cobro: “Probaron con nosotros”, disparó, dejando en evidencia su molestia por ser parte del estreno del sistema en una jugada determinante.
Pero no se quedó ahí. El DT de Cobresal insistió en su postura sobre la acción que terminó definiendo el partido: “Para nosotros era offside”, sostuvo, reafirmando que, desde su análisis, el gol debió ser anulado. Las declaraciones de Huerta instalan de inmediato un manto de duda sobre el debut del VAR remoto en Chile. Lo que la ANFP presentó como un avance tecnológico para optimizar recursos y modernizar el arbitraje, arrancó con cuestionamientos directos desde la cancha.