Cobresal está clasificando en este momento a Copa Sudamericana y con un poco de suerte se puede arrimar al Chile 3 y meterse en la fase previa de la Libertadores. Otra vez muy meritorio lo de Gustavo Huerta que, con un presupuesto muy corto, logra armar un plantel competitivo. Pero el experimentado entrenador nortino debe estar reflexionando mucho de cómo afrontar el 2026 con calendario internacional. El año pasado entraron a la fase de grupos de la Copa Libertadores y fue tanto el desgaste que se salvaron por los pelos descender a la B (13º con 33 puntos y Cobreloa bajó con 31). Los dirigentes cobresalinos entonces apenas invirtieron en el plantel y la Conmebol los obligó a jugar de local en Calama. Tanta ida y vuelta dejó al equipo reventado y mirando el abismo todo el campeonato.
Las cifras no mienten, para los equipos de menos presupuesto ir a una copa internacional puede ser la antesala del descenso. Si miramos las estadísticas desde el 2020 hasta hoy, cinco equipos han bajado el mismo año que jugaron torneos de la Conmebol (Huachipato se salvó por secretaría) y unos cuantos más, como Cobresal el 2024, estuvieron coqueteando con los potreros todo el campeonato de Primera. Eso, sin sumar a Iquique y Unión Española que este año son 15º y 16º en la tabla.
El 2020, por ejemplo, el peor Colo Colo de la historia jugó la promoción luego de quedar 16º en el torneo oficial. Ese año los albos jugaron Libertadores y llegaron a estar últimos en la tabla ocho fechas y en zona de descenso directo en diecisiete. Peor le fue a Coquimbo, semifinalista en la extravagante Sudamericana jugada en el medio del Covid después de superar a Aragua, Sport Huancayo y Junior y caer con Defensa y Justicia en semifinales, los piratas remataron últimos en el campeonato oficial. A la B.
El 2021 al que le salió cara la Sudamericana fue a Huachipato. Después de eliminar a Antofagasta en la primera fase, los acereros remataron segundo en el Grupo A, tras Rosario Central. En el torneo de Primera cayeron en zona de descenso en la 27ª fecha y no salieron de ahí, rematando penúltimos y perdiendo la categoría en la cancha. Sólo el elaborado castigo a Melipilla por sobresueldos salvó al cuadro de Victoriano Cerda de bajar. Jugó la promoción contra Copiapó cuando le correspondía hacerlo a la U y el VAR fue intervenido en la revancha. Un circo. Se salvaron por la ANFP, porque con la pelota el equipo debió irse a la B.
El 2022 fue el turno de Antofagasta. El CDA superó en la primera fase de la Sudamericana a Unión Española y en la fase de grupos ganaron dos y perdieron cuatro compartiendo la zona F con Goianense, Liga y Defensa y Justicia. En el campeonato de Primera se quedaron sin bencina de entrada y ya en la segunda fecha estaban 16ª, es decir, últimos. Terminaron en el mismo lugar y bajando con apenas 26 puntos en treinta partidos. Los pumitas no han vuelto a ascender.
La carnicería la vimos el 2023. La Conmebol se llevó dos equipos a los potreros. Curicó tuvo una breve pasada por la Copa Libertadores, quedando eliminado en la Fase 2 con Cerro Porteño. No fue mucho el esfuerzo pero igual se fueron al Ascenso al culminar el campeonato oficial con apenas 23 puntos. Magallanes la peleó más en copas internacionales, dejó en el camino al Always Ready en la Fase 2 y sucumbió con Independiente de Medellín en la siguiente de la Libertadores. Jugó la Sudamericana y fue demasiado trajín para los carabeleros. Terceros de los poderosos Liga de Quito y Botafogo en el Grupo A, al final del campeonato de Primera quedaron 15ª con 29 puntos y descendieron.
El año pasado las copas se tomaron un respiro, pero Huachipato y Cobresal que jugaron la Copa Libertadores, estuvieron todo el año mirando para arriba en la tabla mientras el fantasma del descenso les pisaba los talones. Los acereros terminaron a tres puntos de y Cobresal a dos del descendido Cobreloa.
Y este 2025 están pagando el pato Unión Española e Iquique. Los celestes jugaron en Lima, Santa Fe de Colombia, Cuzco, Belo Horizonte y Caracas entre la Libertadores y la Sudamericana. Hoy están prácticamente descendidos con apenas 15 puntos en 26 partidos. En la primera rueda sumaron apenas seis unidades. Unión Española eliminó a Everton en la fase previa y terminó tercero en el Grupo F muy lejos de Fluminense y Once Caldas. Hoy los rojos luchan por salvar la categoría con 21 puntos, a uno de Limache y dos de Everton, pero con una diferencia de goles malísima. No sería raro que se conviertan en la próxima víctima del síndrome "copa Conmebol"