Universidad de Chile enfrenta un fenómeno que ya se instaló como tendencia y no como accidente: la incapacidad de sostener ventajas frente a sus rivales clásicos en tramos decisivos del torneo. Los números de las temporadas 2024 y 2025 muestran un derrumbe casi calcado, marcado por fuertes arrancadas, sólidos cierres de primera rueda y posteriores caídas que permitieron remontadas que parecen parte de una maldición moderna para el club.
En 2024, la U cerró la primera mitad del torneo como líder con 32 puntos, mientras que Colo Colo sumaba 26, lo que dejaba una ventaja azul de 6 puntos sobre su clásico rival. Sin embargo, la segunda rueda transformó el escenario: Colo Colo logró una recuperación notable, mientras la U perdió consistencia en partidos clave. El resultado final fue un giro de 8 puntos, pues los albos terminaron el campeonato con 67 unidades, dos más que los azules (65). Esa variación estadística no solo dio forma a la coronación del Cacique, sino que marcó uno de los retrocesos más significativos entre dos ruedas en la competencia reciente.
En 2025, la historia se repitió, pero con otro protagonista. Universidad de Chile terminó la primera rueda con 31 puntos, nuevamente en zona alta, y nuevamente con ventaja sobre un clásico: Universidad Católica, que sumaba 25, quedando 6 puntos por debajo. La salida de Thiago Nunes y la llegada de Daniel Garnero, sin embargo, reactivaron al cuadro cruzado, que protagonizó una segunda rueda sobresaliente. Hoy, a falta de una fecha, la UC registra 55 puntos, mientras que la U suma 52, lo que implica un recorte total de 9 puntos, incluso mayor al sufrido el año anterior frente a Colo Colo.
Este retroceso no solo tiene impacto emocional, sino también institucional y deportivo. Mientras en 2024 la caída le costó a la U la disputa del título, en 2025 puede significar la pérdida de un cupo en la Copa Libertadores 2026, un golpe relevante tanto en lo deportivo como en lo económico. El equipo de Álvarez, que dependía de sí mismo al finalizar la primera rueda, hoy necesita un resultado favorable en la última jornada para no quedar relegado a la Copa Sudamericana.