La Copa Chile 2026, que contará con la participación de los 32 clubes de la Primera División y la Primera B, tiene definidos ocho grupos para su fase inicial, los que deberán ser ratificados por el Consejo de Presidentes de la ANFP en una sesión programada para este lunes en la sede de Quilín. En cada grupo clasificarán dos equipos a los octavos de final, instancia en la que comenzará la fase de eliminación directa.
Los grupos Zona Norte quedaron conformados de la siguiente manera: en el Grupo A están San Marcos, Deportes Iquique, Coquimbo Unido y Deportes Limache; el Grupo B lo integran Universidad Católica, Deportes Copiapó, San Luis y Everton; el Grupo C reúne a Deportes Antofagasta, Cobreloa, Cobresal y Deportes La Serena; y en el Grupo D figuran Universidad de Chile, Unión San Felipe, Santiago Wanderers y Unión La Calera.
Por su parte, en la Zona Sur, el Grupo E está compuesto por Colo Colo, Deportes Recoleta, Unión Española y O’Higgins; el Grupo F lo conforman Rangers, Curicó Unido, Ñublense y Universidad de Concepción; el Grupo G incluye a Deportes Santa Cruz, Magallanes, Palestino y Audax Italiano; y finalmente, en el Grupo H se encuentran Deportes Temuco, Deportes Puerto Montt, Huachipato y Deportes Concepción.
Pese a la presencia de clubes históricos y de gran convocatoria, la percepción general entre hinchas y analistas es que la Copa Chile ha perdido brillo. La implementación de la Copa de la Liga 2026, que se jugará entre los 16 equipos de Primera División y otorgará plazas continentales de mayor peso, ha reordenado la jerarquía de competencias nacionales, dejando a la Copa Chile en una posición secundaria y con menor impacto deportivo para los equipos que aspiraban a consolidar una temporada exitosa.
En el debate que se sostendrá en Quilín, además de ratificar los grupos, también quedará en evidencia la discusión sobre el rol que debe cumplir la Copa Chile en un calendario cada vez más saturado de torneos que prometen mejores réditos competitivos y comerciales.