El controlador de Unión Española, Jorge Segovia, endureció su postura frente a la ANFP y volvió a instalar el conflicto por el descenso del club. En entrevista con La Tercera, el empresario no solo confirmó que mantiene una acción judicial, sino que defendió su legitimidad y cuestionó derechamente cómo se aplicó el reglamento.
“Nosotros tenemos una demanda contra la ANFP porque se incumplió el reglamento claramente y esperamos que la justicia nos dé la razón”, afirmó, dejando en claro que el club sostiene su postura pese al paso del tiempo.
Segovia argumenta que el punto clave está en el cambio de criterios aplicado en el descenso. “En nuestro caso, es la primera vez que al computar lo que hizo el reglamento en los tres últimos campeonatos, no tendríamos que haber bajado”, sostiene, insistiendo en que la situación de Unión Española era distinta bajo ese parámetro.
“Yo siempre me pregunto, ¿si el que hubiera estado en el lugar de nosotros hubiese sido Colo Colo, se hubiera aplicado el reglamento?”. Una frase que no solo apunta al caso puntual, sino que abre un cuestionamiento mayor sobre la equidad en el fútbol chileno.
En esa misma línea, el dirigente refuerza su postura institucional, defendiendo lo que considera una conducta consistente del club. “Hemos sido coherentes siempre”, afirma, recordando decisiones pasadas como no disputar la final de Copa Chile 2019 o rechazar auspicios de casas de apuestas.
El conflicto, además, escala hacia lo dirigencial. Segovia reconoce que no tiene relación con el presidente de la ANFP, Pablo Milad: “No he conversado con él desde las últimas elecciones”. Incluso admite sorpresa por la falta de diálogo en un caso que califica como grave.
Lejos de retroceder, el empresario también descarta cualquier temor a sanciones internacionales por acudir a la justicia ordinaria. “No tengo la menor preocupación”, asegura, citando incluso el precedente del caso Bosman en Europa.
Finalmente, Segovia cierra con una reflexión que vuelve a tensionar el escenario: “No creo que se nos castigue más que a otros equipos. Lo que entiendo es que hay algunos equipos que siempre se les ha favorecido”. Sin nombrarlos, pero dejando instalada la duda.
Así, la entrevista no solo revive una disputa judicial que parecía atrás, sino que expone una crítica estructural al funcionamiento del fútbol chileno. Una mezcla de reclamo reglamentario, cuestionamiento político y desconfianza institucional que mantiene abierto un conflicto que, para Unión Española, está lejos de terminar.