La polémica del empate 3-3 entre Huachipato y Cobresal sigue sumando capítulos. Este lunes, el árbitro Héctor Jona dio a conocer su informe oficial del encuentro y entregó su versión de la controvertida expulsión de Kevin Altez, una acción que provocó un intenso debate durante el fin de semana.
En el documento, Jona explicó que el incidente se originó luego de detener el juego para atender a dos futbolistas de Cobresal que habían colisionado dentro del área. Según relató, varios jugadores de Huachipato reclamaron la decisión, aunque aseguró que solo Altez mantuvo su protesta pese a las instrucciones del cuerpo arbitral.
Fue ahí donde el propio juez reconoció que decidió acercarse al mediocampista uruguayo. "Me acerqué al jugador y le indiqué en forma enérgica y firme que la detención del juego obedecía a la necesidad de proteger la integridad física de los jugadores afectados", escribió en el informe.
Jona agregó que, al quedar ambos frente a frente, Altez "reaccionó de manera desafiante, realizando un movimiento brusco hacia adelante con su cabeza en dirección a mi rostro, en actitud intimidatoria". El árbitro precisó que no existió contacto físico, pero igualmente consideró la acción como una conducta violenta que justificó la tarjeta roja.
Con este informe, el volante de Huachipato queda expuesto a una dura sanción. De acuerdo con el Código de Procedimiento y Penalidades de la ANFP, una conducta de este tipo podría significarle un castigo de entre cuatro y diez partidos, a la espera de lo que determine el Tribunal de Disciplina.