La junta de accionistas de Azul Azul realizada este martes en el Centro Deportivo Azul terminó de definir el nuevo mapa de poder en la concesionaria que administra a Universidad de Chile, con la confirmación de José Miguel Insulza como uno de los once directores que compondrán la mesa. El histórico dirigente socialista se integra en representación del bloque Romántico Viajero, ligado al abogado José Ramón Correa, quien recientemente adquirió acciones del grupo Schapira.
La llegada del denominado “Panzer” no es un movimiento menor. Insulza, reconocido hincha del club, aterriza en un directorio que sigue dominado por el bloque asociado al expresidente Michael Clark, aunque con una nueva correlación de fuerzas tras su salida. En ese contexto, su figura aparece como contrapeso político y estratégico dentro de la mesa, en un momento de redefinición institucional para la sociedad anónima.
El bloque mayoritario —vinculado a Sartor y al propio Clark— quedó conformado por Cecilia Pérez, Cristian Aubert, Luis Miguel Berr, Aldo Marín, Roberto Nahum, Pablo Silva y Francisco Aylwin, consolidando siete de los once asientos del directorio. Por su parte, el bloque Romántico Viajero quedó representado por el propio Correa e Insulza, mientras que la Universidad de Chile mantiene su presencia a través de Andrés Weintraub y Héctor Humeres.
De esta forma, Azul Azul completa una nueva estructura directiva en medio de un proceso marcado por tensiones internas, cambios en la propiedad y cuestionamientos externos a su gobernanza. La conformación del directorio no solo ordena las piezas tras la salida de Clark, sino que también instala un escenario político donde los equilibrios serán claves para definir el rumbo institucional y deportivo del club en los próximos meses.