Los vínculos entre la Universidad de Chile y Huachipato son parte de las cientas de dudas que rondan en nuestro fútbol chileno. Pero, dentro de las múltiples señales que apuntan hacia la relación de sospechosa cercanía entre ambas instituciones el intercambio de jugadores es una de las más potentes. Cada mercado de fichajes entrenadores o jugadores pasan del CDA a Las Higueras sin mayor escala, ganándose las sospechas absolutas del medio. Por ejemplo, del actual plantel azul Gabriel Castellón, Israel Poblete, Javier Altamirano, el técnico Gustavo Álvarez e Ignacio Tapia vistieron ambas camisetas.
Justamente hoy se hizo oficial la no continuidad en el equipo de este último nombre. El central finalizó su contrato que firmó en 2022 por cuatro temporadas y no fue renovado. 64 partidos y dos títulos después su fichaje y alto valor, millonario para el club, no dejan de ser llamativo. Según fuentes extraoficiales se pagó más de 800.000 mil dólares por el 50% de la carta del espigado defensa formado en Huachipato.
Ese movimiento se dio en la primera ventana de pases en la que Michael Clark estuvo sentado en la testera de Azul Azul, después de la traumática salvación ante La Calera en Rancagua. Para la temporada 2021 Ignacio Tapia había disputado 38 partidos con la camiseta acerera, en una temporada en la que ese equipo descendió por puntos, pero luego zafó por el tradicional escritorio de la ANFP.
“Compraron jugadores con sobreprecio, de eso no tengo la menor duda. Qué lástima que no lo tengo por escrito, porque me encantaría mostrarlo, pero cuando a nosotros nos ofrecieron a Ignacio Tapia lo hicieron por 450 mil dólares el 50% del pase. ¡Y la U lo compra en 850 mil el 50%!”, fue la dura declaración que Rodrigo Goldberg, ex Director Deportivo de la Universidad de Chile, lanzó pocos meses después de realizado el movimiento.
Y el tiempo le terminó dando la razón al polaco. En esos 64 partidos que jugó sumó un total de 3.979 minutos en cancha, 62,17 minutos por partido. Además de tener un salario elevado para el plantel terminó tapando jugadores que surgieron en esa posición durante las últimas temporadas, pero que simplemente tuvieron que partir. "Cuando en algún minuto yo dije que para mi hay mucha gente y gente de otros equipos, especialmente Victoriano Cerda, que está detrás de esto, no me cabe la menor duda”, complementó Goldberg hace un par de años hablando específicamente de este jugador.
Se despide así un bastión que demuestra la cercanía de dos instituciones. Durante el 2022 fue Martín Parra, portero, que llegó a la U desde Huachipato. En 2024 Gonzalo Montes fue pedido "expresamente" por Álvarez para reforzar la zona central y terminó marchándose al fútbol uruguayo sin pena ni gloria. La pregunta entonces es: ¿cuál será el refuerzo que llegará desde Talcahuano al CDA?