El partido entre Huachipato y Universidad de Chile, programado para este domingo, continúa en incertidumbre tras no recibir autorización para disputarse en el estadio CAP Acero de Talcahuano. La situación vuelve a poner bajo la lupa las responsabilidades del club local, considerando que el Cuaderno de Cargos del Licenciatario ANFP exige a cada institución contar con cuatro estadios inscritos y habilitados para ejercer la localía durante la temporada.
Según información pública del propio elenco acerero, Huachipato tiene registrados como recintos alternativos el Ester Roa Rebolledo de Concepción, el Nelson Oyarzún de Chillán y Santa Laura en Santiago, además del CAP, cumpliendo formalmente con la exigencia reglamentaria.
El documento es categórico al señalar que “cada club deberá presentar un mínimo de cuatro convenios marco o carta de conformidad del propietario o administrador del estadio, para uso de estadios durante el año. Los clubes deberán estar debidamente habilitados para ejercer su localía en cada fecha de la competición”. Además, establece que si ninguna de esas sedes está disponible, el club debe informar con al menos 96 horas de anticipación para que el Directorio de la ANFP adopte las medidas necesarias y garantice la continuidad del torneo.
Más aún, el Cuaderno de Cargos fija con claridad dónde recae la responsabilidad operativa del evento: “los clubes deberán colaborar activa y permanentemente con la ANFP y el Broadcaster en todo lo relacionado con la producción, transmisión y difusión audiovisual de las competiciones oficiales”, dejando establecido que la organización del partido —estadio, logística y condiciones técnicas— corresponde directamente al equipo anfitrión.
El reglamento también advierte que “la falta de condiciones técnicas o logísticas mínimas en estadios será considerada una Falta Grave”, punto relevante considerando que, hasta ahora, no se ha oficializado un traslado del encuentro a alguna de las sedes inscritas.
En paralelo, la normativa indica que, en caso de suspensión, la ANFP debe proponer una nueva fecha dentro de un plazo máximo de siete días, la cual no puede exceder los 21 días desde el día originalmente programado y debe volver a presentarse ante la autoridad para su autorización.
Así, el escenario actual deja en evidencia que la no autorización del CAP Acero no agota las alternativas reglamentarias. El Cuaderno de Cargos exige estadios de respaldo precisamente para este tipo de contingencias y fija una responsabilidad clara en Huachipato para garantizar que el partido del domingo frente a Universidad de Chile pueda desarrollarse.