l Tribunal de Disciplina de la ANFP aplicó una dura sanción a Universidad de Chile tras los incidentes ocurridos en el duelo ante Audax Italiano en el Estadio Nacional. El castigo establece el cierre total de la Galería Sur para el próximo partido como local y, además, acceso restringido en los dos encuentros siguientes, donde solo podrán ingresar mujeres de todas las edades, menores de 12 años y hombres mayores de 65.
La medida impacta directamente a miles de abonados del sector Sur, quienes no podrán ingresar al menos a uno de los partidos y, en la práctica, la mayoría tampoco podrá hacerlo en los dos compromisos posteriores debido a las restricciones impuestas.
Desde el punto de vista contractual, el escenario es claro. Los Términos y Condiciones del Abono 2026, emitidos por Azul Azul S.A., establecen expresamente que la autoridad puede “sancionar a un club infractor con la clausura del sector en que se encuentra la localidad adquirida” y que, en ese caso, “podría ser suspendida temporalmente la asistencia a partidos futuros, por el número de encuentros en que se encuentre sancionado el sector y/o las personas asistentes al mismo”, precisando que se trata de decisiones que “escapan de la esfera de control de Azul Azul S.A.” .
El mismo documento es categórico respecto a eventuales compensaciones: “Esto no da derecho a prórroga, extensión del abono ni devolución o reembolso del precio del mismo por parte del Club”.
Además, el contrato contempla incluso escenarios más severos, como partidos sin público o aforo reducido, señalando que el abono “no se prorrogará ni extenderá bajo ninguna circunstancia, ni aun concurriendo situaciones decretadas por la autoridad o ANFP, que tengan por consecuencia que los partidos del Club deban disputarse sin público”, incluyendo expresamente causas vinculadas al “comportamiento del público”.
En consecuencia, la sanción impuesta por la ANFP y lo establecido en el acuerdo contractual se entrelazan sin margen de interpretación: los abonados de Galería Sur perderán esos partidos y no recibirán compensación económica alguna. El castigo no solo golpea lo deportivo, sino que traslada el costo directamente a los hinchas que ya habían pagado su temporada completa, al menos que Azul Azul tenga un gesto con los abonados del sector.