El Directorio Nacional de ANFA informó este lunes 2 de marzo la suspensión inmediata de los torneos regionales en todo el país, tras los graves hechos ocurridos el fin de semana en la Región de Valparaíso.
A través de un comunicado oficial enviado a los presidentes regionales, el organismo señaló que la decisión se adopta “en atención a los graves hechos acontecidos el fin de semana pasado en la Región de Valparaíso”.
La suspensión comienza a regir de manera inmediata y, en principio, se extenderá hasta el 10 de marzo de 2026, fecha en la que se comunicarán las medidas definitivas respecto a la continuidad de las competencias.
La raíz de la suspensión fueron los graves incidentes ocurridos en la Copa de Campeones donde se enfrentaban en el duelo de revancha Cerro Alegre de San Antonio y la Estrella de Valparaíso en Llolleo. Ahí, tras una serie de incidentes, donde incluso los árbitros fueron golpeados, fue asesinado a puñaladas Nicolás Vidal de 25 años, perteneciente al cuadro de Valparaíso y quien además era padre de dos hijos.
En el diario El Líder de San Antonio cuenta un testigo que el partido estaba "tenso" después de la expulsión de algunos jugadores de ambos equipos. Todo se descontroló con un gol del cuadro de Estrella Roja. "Ahí quedó la cagada. Se metieron a la banca a pegarle a los jugadores y después a la barra, fue una encerrona, si se les iba el partido (perdían) estaban listos para masacrarnos", miembro del club de la Asociación, Osmán Pérez Freire.
Asociación Regional de Fútbol Amateur (ARFA) de la V región, determinó este lunes de forma unánime la desafiliación de Cerro Alegre de la asociación san antonina, suponiendo la expulsión de por vida del fútbol amateur. Pero en la ANFA entendieron que esto no alcanzaba para frenar momentáneamente la escalada de violencia que tiene aterrorizado al fútbol amateur y suspendió todos los torneos nacionales a nivel nacional, desde Arica y Magallanes. La situación es muy complicado, el narco, una vez más, ha copado clubes y ligas locales como espacios de poder y violencia, desnaturalizando a fondo al fútbol aficionado, históricamente un espacio de convivencia familiar.