Universidad de Chile ya tiene nuevo entrenador. Fernando Gago fue el elegido por la dirigencia azul y llegaría este jueves 19 al país para asumir un desafío urgente, en medio de una crisis deportiva para ser el reemplazo de Francisco Meneghini.
El nombre del argentino se impuso en la interna por sobre Martín Lasarte, quien asomaba como una carta conocida y de consenso tras su paso previo por el club. Sin embargo, en Azul Azul optaron por un perfil distinto: más joven, con discurso moderno y una propuesta futbolística definida, aunque con resultados irregulares en su trayectoria.
La decisión no es menor. Gago no solo representa una apuesta deportiva, sino también económica. Su contrato lo posicionaría como el entrenador mejor remunerado en la historia de Universidad de Chile, en un contexto donde el club viene de procesos fallidos y salidas anticipadas, como la de Francisco Meneghini, que apenas duró 68 días en el cargo.
El currículum de Gago ofrece contrastes. Tuvo su mejor etapa en Racing, donde consiguió títulos y alcanzó su rendimiento más alto, pero sus últimas experiencias generan dudas. En Necaxa, su ciclo terminó con más derrotas que triunfos, mientras que en Boca Juniors fue despedido tras una serie de resultados adversos y eliminaciones que marcaron su salida.
Así, la U vuelve a tomar un riesgo. Deja de lado la experiencia comprobada de Lasarte para apostar por un entrenador que todavía no logra consolidar un proyecto exitoso en el tiempo. El margen es mínimo. El plantel golpeado, la presión creciente y la urgencia por resultados inmediatos convierten la llegada de Gago en una jugada de alto impacto.