Para gran parte de los hinchas del deporte en Canadá las dos medalla de oro conseguidas en los Juegos Olímpicos de Invierno en Cortina este 2026, son mucho más satisfactorias que cualquier logro, improbable, que su selección de fútbol puede lograr en el Mundial que co organizan con Estados Unidos y México. La actuación del equipo masculino en la modalidad de hockey hielo, que arrasó en la ronda preliminar, es el foco exclusivo de atención de los fanáticos, expectantes de una posible "final soñada" ante Estados Unidos.
¿Y el Mundial de fútbol? Canadá tendrá dos ciudades sedes: Toronto y Vancouver y el equipo local debutará el 12 de junio contra un equipo proveniente del repechaje europeo en el propio Estadio Nacional de Toronto. El resto de los integrantes del Grupo B son Catar y Suiza. Pero una encuesta realizada por el Instituto Angus Reid, una organización sin fines de lucro, que del 7 al 11 de octubre de 2025 entrevistó a 2,031 adultos de manera aleatoria, mostró que el entusiasmo por el Mundial de Fútbol en este país es muy bajo, rayando en la indiferencia o la hostilidad manifiesta.
Los canadienses están más preocupados por los gastos que hace su gobierno para llevar cabo el certamen, que de disfrutar del mismo. El estudio demostró que el 71 por ciento consideran que solo “vale la pena” acoger el torneo si se alcanzan o superan los costos de organizarlo y el 54 por ciento piensan que es “inútil” acoger el certamen. Y hay un dato más contundente: el 52% de los canadienses afirma que si recibiera boletos gratis para el Mundial, los vendería para ganar dinero.
No ayuda mucho el hecho que el campeonato es financiado por los tres niveles de gobierno, que han tenido que invertir mayor dinero presupuestado por la inflación de los precios. En 2023, cuando se anunció que Vancouver, una de las dos ciudades sede, albergaría cinco partidos, se pronosticó un costo de 230 millones de dólares, pero el año pasado, cuando sumaron dos más a su cuenta, el presupuesto subió hasta los 624 millones. En Toronto, que originalmente solo recibiría cinco y tenía un presupuesto pronosticado en 2022 de 300 millones, pero cuando se aumentó un duelo más a su cuenta, pasó a 380.
Los canadienses están muy preocupados porque sus impuestos sean usados para financiar un Mundial: un reporte del Taxation and Economic Policy, un centro de estudios con sede en Washington DC, concluyó que 12 de las 14 últimas copas del mundo celebradas desde 1966 tuvieron perdidas para los países anfitriones. En las últimas tres (Brasil 2014, Rusia 2018 y Qatar 2022), el retorno de inversión promedio fue de apenas el 31 por ciento.
Fuente: Sports Illustrated México