El rugby y el fútbol chileno viven realidades completamente distintas en tamaño, recursos, exposición y convocatoria. Por eso, cualquier comparación debe considerar esas diferencias. Sin embargo, hay un aspecto en que el desarrollo reciente de la ovalada entrega una señal interesante: el crecimiento de su selección ha avanzado de la mano con el fortalecimiento de sus clubes y competencias locales.
Este fin de semana se disputarán las semifinales del Itaú Top 10 by Entel, la máxima categoría organizada por la Asociación de Rugby de Santiago (ARUSA). COBS, PWCC, Old Boys y Old Reds buscarán avanzar a la definición del campeonato en las canchas del Old Georgian Club, en Chicureo.
Pero detrás de los cuatro semifinalistas aparece un dato que permite dimensionar la importancia del torneo. Según las cifras entregadas por ARUSA, más del 80% de los jugadores de Los Cóndores proviene de clubes pertenecientes a la asociación. Es decir, existe una conexión directa entre la competencia de clubes y la principal selección del país.
Es precisamente ahí donde el modelo puede entregar algunas señales al fútbol. El crecimiento de una selección no depende únicamente del trabajo realizado cuando los jugadores llegan a ella. También requiere competencias capaces de formar, desarrollar y mantener una base permanente de deportistas antes de dar el salto al combinado nacional.
ARUSA reúne actualmente a 40 instituciones asociadas y calcula una comunidad cercana a las 18 mil personas, considerando jugadores, jugadoras, familias y personas relacionadas con la actividad. Sobre esa estructura se disputan diferentes torneos y categorías durante la temporada, con el Top 10 como su principal competencia.
A ese escenario se suma la llegada de nuevos acuerdos comerciales. Banco Itaú Chile y ARUSA oficializaron una alianza por tres años que comenzó a operar en junio y contempla el auspicio del Top 10, el circuito Seven Banco Itaú y la Copa Itaú. Un vínculo de largo plazo que apunta a acompañar distintas competencias y actividades organizadas por la asociación.
No se trata de trasladar automáticamente una estructura desde un deporte hacia otro. El fútbol chileno mueve recursos, audiencias y estructuras profesionales considerablemente mayores. Pero el proceso del rugby deja una idea que sí puede ser comparable: una selección competitiva necesita una base local que funcione, clubes que desarrollen jugadores y torneos que tengan continuidad.
En medio de ese proceso, el Top 10 comenzará a definir a su campeón. COBS y PWCC abrirán las semifinales este sábado 26 de septiembre desde las 17:30 horas, mientras Old Boys y Old Reds jugarán el domingo 27 en el mismo horario. Dos partidos que definirán a los finalistas, pero que también muestran el peso que ha adquirido la competencia de clubes dentro del crecimiento reciente del rugby chileno.