Muchos trabajadores y atletas fueron testigos la mañana del 2018 cuando los funcionarios de la Comisión Nacional del Control de Dopaje (CNCD), aparecieron por el CAR para tomarle un control sorpresa a lanzadora Natalia Ducó. En la puerta del recinto ubicado en el Estadio Nacional se plantó la entrenadora cubana Dulce Margarita García, ex lanzadora de jabalina y sancionada por dopaje, y no dejó entrar a los enviados del CNCD. A los gritos y de forma teatral García, fallecida el 2019, reclamaba que “¡Están perjudicando a los atletas chilenos!”. Mientras, Natalia Ducó huía del CAR por la puerta trasera.
Poco tiempo del incidente, el 12 de julio de 2018, mientras estaba en Rabat esperando competir en Diamond League saltó el positivo por la hormona de crecimiento GHRP-6 luego del análisis en un laboratorio especializado en París. Había motivos para huir.
La industria del dopaje no es la frivolidad que la mayoría de los medios, espero por ignorancia, quieren hacer ver. No es un “accidente” o un “error” en la trayectoria de la recién nombrada Ministra del Deporte. Fue una forma de encarar su carrera deportiva, planificada, consciente y con muchos episodios que muestran que tenía muy claro sus objetivos y las malas prácticas que utilizaba. Y en el camino se acumularon los testigos. Era bastante común que Ducó llegara a lanzar a un torneo, en los calentamientos hiciera 18 metros y, al darse cuenta que había control de dopaje, alegara una “lesión” y se escapara de la pista. Y esto ocurrió a lo largo de varios años y en el mundo del atletismo chileno se había “normalizado”.
El insondable torneo donde hizo su último récord
Solía hacer la pretemporada en Cuba, lejos de los CNCD, donde no era supervisada y elegía los torneos con pinzas, dónde sabía que no habría controles y podía hacer sus mejores marcas. Por eso su récord chileno de 18.97 metros, logrado el 18 de mayo de 2018, lo obtuvo en un insondable campeonato escolar, Broward Elite Athletic Club Showcase en Fort Lauderdale, donde la segunda clasificada lanzó apenas 11 metros. Hasta el día de hoy es imposible saber cómo fue la secuencia de lanzamientos de esa participación por la nula información que hay. Esta marca fue anulada por la World Athletics por las irregularidades que la rodearon (la muestra que dio GHRP-6 con pocos días de diferencia). Sólo se le reconocen los 18.80 metros de los Juegos Olímpicos de Londres 2012.
La GHRP-6, hormona del crecimiento sintética que le fue detectada a Natalia Ducó luego de evadir exitosamente durante años de los controles, según las páginas especializadas provoca: Crecimiento y reparación muscular;favorece la síntesis y recuperación de proteínas; Metabolismo de las grasa; estimula la lipólisis (descomposición de las grasas), Mejora la densidad ósea; favorece la fortaleza y la mineralización del esqueleto, recuperación mejorada y cicatrización de heridas; Mejor calidad del sueño y posibles efectos antiinflamatorios. Se administra a través de inyecciones y éstas debe ser supervisadas por médico.
Recién en febrero del 2019 salió el castigo de la lanzadora, el que fue de tres años sin competir. Hay que señalar que en su defensa, que un primer momento la encabezó retóricamente la entonces ministra Pauline Kantor, participaron dos estudios de abogados de primer nivel: Bofill Mir & Álvarez Jana en Chile y los españoles Ruiz-Huerta & Crespo. Estos últimos, involucrados también en la defensa de Paolo Guerrero, quien dio positivo de Cocaína (droga recreativa) antes del Mundial de Rusia, y lograron para que pudiera jugar el torneo en la delantera peruana. Luego el TAS lo sancionó por 14 meses. Esta intervención de abogados de altísimo nivel salvó a Ducó de, al menos, un año de castigo extra.
Una vez cumplida la sanción, Natalia Ducó volvió a lanzar, pero sus marcas fueron mucho más “reales”, alcanzando 17.08 metros en el Odesur de Asunción el 2022, 16.93 metros en el Sudamericano de Sao Paulo el 2023 y 16.82 metros el 2024 como mejores lanzamientos. Es decir, su rendimiento decayó dos metros. En el medio, el estado la contrató para que difundiera las actividades del IND a través de su cuenta de Instagram y luego fue nombrada por el mismo IND “Embajadora de los Juegos Escolares 2025” entre el 1 de marzo de 2023 y el 31 de diciembre de 2025 (hasta tres semanas atrás) con un sueldo de dos millones de pesos.
Su nombramiento en el Ministerio del Deporte fue mal recibido en World Athletics donde el presidente de la entidad, Sebastian Coe, ha hecho de la lucha contra el dopaje una de sus banderas. En la Athletic Union Integrity (AUI), organismo independiente fundado por la misma World Athletics en abril de 2017 para combatir el dopaje y otras formas de conducta indebida en el deporte del atletismo, saltaron las alarmas de inmediato.
Tampoco es cómodo para el Comité Olímpico de Chile, temen que complique sus relaciones con la WADA (agencia internacional para el control del dopaje). La relación entre el Ministerio del Deporte y el COCH es crítica: es donde se manejan todos los presupuestos del IND y el financiamiento del alto rendimiento de cada una de las federaciones. Lo de Ducó los sorprendió y no para bien, “esperábamos otra persona”, dicen desde adentro.
M720º y la transformación biológica
Pero hay una arista más en las dudas que envuelven a la nueva Ministra del Deporte: la empresa M720º que aparece en su Instagram como cofundadora. M120º se presenta como una empresa que promueve el “Bienestar”, la “Optimización” y el “Anti- gang” (sic) y que en su página dice “Nos encargamos de diseñar experiencias a medida para transformar tu biología, tu mente y tu alma, utilizando biohacking, datos y protocolos personalizados” ¿Qué es el biohacking? Es una nueva corriente de entrenamiento que, según la Universidad Europea, “busca mejorar el funcionamiento del cuerpo humano mediante la integración de ciencia, tecnología, nutrición y hábitos saludables. Su objetivo es optimizar el bienestar general, el rendimiento físico y mental, e incluso la longevidad”.
Hay unos cuantos problemas aquí, tomando en cuenta el antecedente de dopaje de Natalia Ducó. Entre las técnicas que apoyan el Biohacking en su modalidad “extrema”. Se habla de “implantes, modificaciones genéticas, prácticas experimentales” y también en sus protocolos está la “suplementación” con el detalle de “vitaminas, minerales o nootrópicos” ¿Qué son los nootrópicos?, el Diccionario Médico la Universidad de Navarra los define como “compuesto químico o suplemento que mejora las funciones cognitivas, como la memoria, la concentración y el aprendizaje. También conocidos como 'fármacos inteligentes', los nootrópicos están diseñados para optimizar el rendimiento mental en personas sanas o para tratar condiciones neurológicas en pacientes con enfermedades como el Alzheimer, el trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) o la demencia”.
Una empresa que promete “transforma tu biología” con una herramienta de entrenamiento, como es el biohacking, que contempla de “modificaciones genéticas” y “nootrópicos”, es decir, drogas sintéticas en su mayoría. Complicado al menos, insisto, tomando en cuenta los antecedentes de la Ministra como lanzadora de bala.