Fue un fin de semana atosigante de fútbol. La definición del Campeonato Nacional copó la agenda en algo entendible. Entre medio de todo este ajetreo, el sábado cayó como una semilla arrastrada por el viento, la final del fútbol femenino. Mientras se jugaban seis partidos simultáneos de Primera, se le hizo un “espacio” al partido de Colo Colo y Universidad de Chile. Fue algo así como un juego de tetris adaptado medio a la fuerza, ya que ese partido tuvo que ser aplazado precisamente por una mala calendarización previa y por el encuentro de la Roja en la Liga de Naciones.
Pero previo a este sábado y domingo intenso, se disputaron varios partidos de las categorías del Fútbol Formativo, sí, ese que en todas las intenciones de los clubes aparece como la prioridad y que de verdad no lo es tanto.
Para darle más realce se disputaron en el Estadio Bicentenario de La Florida desde el jueves pasado, día hábil. La final sub 15 de U Católica con Coquimbo se jugó a las 17.00 horas. (ganó la UC 3 a 2 en penales). De fondo, 20 h los mismos Cruzados ante Colo Colo por la sub 16. Triunfo y título de la franja 4 a 1. Partido además con dos expulsados de los Albos.
El viernes se repitió la misma fórmula de programación para la final sub 18, Colo Colo 2 O’Higgins 1 a las 17.00 h y a las 20.00 la sub 20 de Santiago Wanderers con U Católica, cero a cero en el global y 3 -2 para los caturros mediante la definición a penales y campeones. En paralelo(20.00) se jugaba, Palestino- Huachipato.
Como para terminar todo de manera rápida las dos categorías mayores femeninas definieron el sábado 6 desde las 8:45 horas, sí de la mañana, Colo Colo ante Universidad Católica por el trofeo Sub-16. Mientras que la final del Juvenil Femenino enfrentó a las 11:45 horas a Universidad de Chile ante Unión Española.
Se entiende que la cantidad de categorías y de partidos a veces obligan a la atomización del calendario, pero no habría sido una buena opción programar al menos dos finales ayer, día feriado en horarios más razonables para la transmisión y con asistencia no sólo de los familiares de los planteles, sino de público en general, un buen panorama para los que gustan del fútbol y sin el miedo de las barras. Lo planteo porque en un fútbol chileno que hace y deshace en cuanto a suspender y reprogramar partidos, no aparecía como un imposible, al menos hacer ese mínimo esfuerzo para descomprimir y dar un realce verdadero a una categoría que al parecer no es tan importante como quieren hacer creer.
Te puede interesar también https://lahoradekingkong.cl/anfp/donde-esta-el-futuro-del-futbol-formativo