El Gobierno dejó sin efecto el nombramiento de Jorge Salazar como seremi de Obras Públicas en la Región de Los Ríos, en una decisión que se concretó en menos de 24 horas tras su designación. La medida se produjo luego de una serie de cuestionamientos públicos por su gestión como presidente de Deportes Valdivia entre 2019 y 2022.
Durante ese periodo, su administración fue duramente criticada por accionistas, hinchas y la propia institucionalidad del club, quienes apuntaron a una conducción marcada por irregularidades financieras y un manejo deficiente de recursos. Según antecedentes conocidos, la institución arrastró deudas superiores a los $200 millones, incluyendo sueldos impagos a jugadores y trabajadores, además de compromisos legales pendientes.
Las consecuencias no solo fueron económicas. En lo deportivo, Deportes Valdivia vivió un deterioro sostenido que incluyó descensos de categoría y, posteriormente, la desafiliación del fútbol profesional, lo que profundizó la crisis institucional del club.
El rechazo a su nombramiento fue inmediato. Desde el propio club calificaron su gestión como “desastrosa” y acusaron que dejó una “huella de deudas, desconfianza y perjuicio institucional”, además de conflictos judiciales derivados de rendiciones fallidas de fondos públicos, lo que incluso limita hoy el acceso a financiamiento regional.
Ante este escenario, la Delegación Presidencial de Los Ríos optó por revertir la designación antes de que se materializara el decreto oficial, cerrando abruptamente su paso por el cargo. Así, la fallida llegada de Salazar al MOP se transformó en un nuevo episodio donde el historial en el fútbol terminó impactando directamente en su proyección en la administración pública.