En medio de la discusión por las modificaciones a la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas, el Gobierno tomó una postura firme. En la sesión realizada este martes en el Congreso —que contó con la presencia del senador Matías Walker, dirigentes del fútbol y representantes de la ANFP— la ministra del Deporte, Natalia Duco, despejó cualquier margen de duda respecto del camino que pretende seguir el Ejecutivo.
“Quiero ser simple, directa y muy clara en la posición del Ministerio del Deporte. Nosotros aprobamos en la totalidad la ley sin indicaciones”, señaló la secretaria de Estado, marcando distancia con las observaciones que han levantado distintos actores del fútbol profesional.
En su intervención, Duco partió valorando el tono de la instancia, destacando “los espacios de diálogo” y el “respeto mutuo” entre las partes, en un contexto donde la relación entre autoridades, clubes y organismos del fútbol había sido cuestionada en las últimas semanas.
Sin embargo, rápidamente pasó al fondo del debate. La ministra recalcó que el Ejecutivo sí recogió las inquietudes planteadas por clubes y dirigentes, pero insistió en que esas diferencias no deben frenar el avance del proyecto. “Nosotros escuchamos a todas las partes, valoramos todo lo que han planteado, lo tomamos en cuenta, pero creemos que luego de que esta ley sea aprobada vamos a tener el tiempo suficiente —18 meses— para trabajar en todos esos detalles”, afirmó.
La señal política es clara: el Gobierno apuesta por cerrar cuanto antes el trámite legislativo y trasladar la discusión técnica a la fase de implementación. En ese escenario, Duco aseguró que el Ministerio del Deporte y la Subsecretaría estarán disponibles para trabajar junto a la ANFP, los clubes y el resto de los actores del sistema. “Estamos totalmente dispuestos a trabajar como equipo, pero que quede muy claro: como ministerio queremos y promovemos la aprobación sin indicaciones de esta ley”, cerró.
La intervención de la ministra se da en un momento clave del proyecto, que fue despachado con urgencia “suma” y que será votado en la Sala del Senado, en una discusión que no solo redefine la fiscalización y los conflictos de interés en las SADP, sino que también abre el debate sobre la participación de los hinchas en la propiedad de los clubes.