Un mes devastador para el fútbol chileno, tres instituciones recibieron palazos desde la justicia ordinaria y deportiva quedando al borde de la desaparición. La última fue Barnechea. El cuadro huaicochero había sido sancionado con 46 puntos en el campeonato de Ascenso del 2024 y la pérdida de la licencia profesional debido al atraso de sus obligaciones tributarias. Descendido a Segunda Profesional, los dirigentes de Barnechea optaron por suspender actividades y poner un recurso de protección ante la justicia ordinaria. Ganaron en primera instancia, pero hoy la Corte Suprema revirtió este fallo y el castigo del Tribunal de Penalidades de la ANFP se mantiene.
¿Qué viene ahora? Seguramente la desaparición o el regreso a su condición de club amateur que puede jugar campeonatos de barrios o pedir a la ANFA ser admitidos en Tercera B. No hay mucho más por hacer.
San Antonio y Melipilla
Lo de San Antonio es peor. Nadie se quiere hacer cargo de un club con muchas décadas participando en las distintas divisiones de ascenso. El Tribunal de Penalidades de la ANFP lo sancionó con la resta de 52 puntos, el castigo más alto en la historia del fútbol chileno, por al atraso reiterado de pagos de sueldos en la Segunda Profesional. A una fecha de que termine el torneo, el cuadro morado luce con absurdos -27 puntos en la tabla y descendido a Tercera A. Sin claridad por los pasos a seguir y su participación en el amateurismo el 2026 es dudosa. Tan triste es el presente del equipo del puerto, que ni siquiera la municipalidad se esforzó por reabrir el estadio remodelado hace años, pero que por costos es mejor mantenerlo cerrado. Patético.
Melipilla hace una semana recibió el último golpe de una caída libre que viene sufriendo hace años. Por lo mismo que San Antonio, el Tribunal de Penalidades le restó 36 puntos y también descendió a Tercera A. Proyecto fracasado, que ha tenido varios dueños y muchas administraciones, Melipilla quedó a la espera de redefinir su situación. Como San Antonio, no es claro que se vaya a la ANFA. Tal vez pida su suspensión temporal como ha ocurrido con varios. Matías Rodríguez ha dicho que tiene la intención de ayudar a reflotar la institución. Al manos alguien habla en nombre de Melipilla.
Vial, Valdivia, Ovalle e Iberia
Quien tenga el espíritu aventurero de internarse en la espesa jungla de la Tercera B (quinta división del fútbol chileno), se encontrará con un insólito postulante a la categoría: Corporación Vial. No es Fernández Vial, sino un grupo de socios que, al no poder gestionar la disolución de la Sociedad Anónima, decidieron armar su propio club con los colores y una parte del nombre. No fueron aceptados en la ANFA el 2025 y tal vez lo intenten de nuevo para la próxima temporada. Fernández Vial descendió a Segunda Profesional el 2022 y el 2024 volvieron a descender a Tercera A, en medio de la ruina económica total. Como no se pudo resolver su estatus para el fútbol aficionado, Corporación o Sociedad Anónima, quedó en nada y desde entonces no juega. Hoy, el Vial, no existe.
Más silencioso ha sido lo de Deportes Valdivia. Con un breve retorno al profesionalismo entre el 2016 y el 2020 jugando en la B, el cuadro de torreón se había salvado el 2019 por el Estallido Social, pero el coeficiente que se aplicó al campeonato siguiente lo mandaron a Segunda Profesional. En la Segunda los problemas económicos hicieron que el cuadro valdiviano perdiera puntos por secretaría y al final de temporada cayeron a la Tercera A. Ahí la situación era tan precaria, que fueron descendidos "por decreto" a Tercera B al no pagar la cuota de incorporación de tres millones de pesos. Hoy navegan en la quinta categoría y esta temporada no pudieron meterse en la pelea por subir.
En el ostracismo total está Deportes Ovalle. Nueve años sin actividad, el conjunto del Limarí intentó volver desde la Tercera B en marzo pasado, pero su postulación fue rechazada por la ANFA. “Le invitamos a seguir trabajando por su club y por el deporte en general, además de invitarlo a postular nuevamente en otra oportunidad ya que las puertas de la División siempre estarán abiertas” decía el frío comunicado. Al parecer, sí podrán participar en el torneo 2026. Una pregunta válida queda en el aire ¿Sigue pertenciendo a la familia Nasur? En un estatus parecido está el club de Deportes Iberia. Sin actividad por el momento, sin el financiamiento de la Familia Heller, el objetivo es jugar en Tercera B el próximo año luego de renunciar a hacerlo el 2025. Si la ANFA quiere.