El cobro abusivo de los derechos de formación escribió una nueva página en su oscuro libro. El Tribunal en lo Patrimonial de la ANFP condenó a Real San Joaquín a pagarle 70 millones de pesos a Cobresal por la formación del lateral derecho Thomas Montenegro quien jugó el 2023 en el club de Segunda Profesional y se retiró ese año para trabajar en la construcción.
Dice la sentencia:
"Real San Joaquín se obliga a pagar la cantidad de USD 76.397 (setenta y seis
mil trescientos noventa y siete dólares de los Estados Unidos de Norteamérica), equivalente a la fecha de suscripción del presente instrumento a la suma de $69.750.461 (sesenta y nueve millones setecientos cincuenta mil cuatrocientos sesenta y un pesos chilenos)".
Luego especifica que de esta cuantiosa suma diez millones de pagarán en diez cuotas de un millón, se estima que es el porcentaje del abogado Javier Gasman quien representa a Cobresal, y el resto, según dicta el tribunal:
"A partir de la Temporada 2026 y mientras subsista deuda insoluta, Real San Joaquín estará obligado a contar en su plantel con al menos 2 (dos) jugadores pertenecientes o cedidos por Cobresal, haciéndose cargo Real San Joaquín del pago de las remuneraciones de dichos jugadores, por un monto equivalente, al sueldo mínimo legal vigente por cada uno de ellos".
De no cumplir o atrasarse en los pagos el humilde club de Segunda Profesional el Tribunal en los Patrimonial de la ANFP le cobrará una multa equivalente al 20% del total de la deuda (14 millones de pesos).
Pero el escándalo no termina ahí, el mismo tribunal había obligado a Real San Joaquín a pagarle 36.000 dólares a Colo Colo el 2025 por Montenegro por los años que lo tuvo en cadetes. Javier Gasman, una vez más, fue el abogado. Es decir, el cuadro del sur de Santiago terminará pagando 110.000 dólares por un defensor que apenas estuvo un año en el club y cuyo pase no superaba los 30.000 dólares. Lo que se dice una maquinaria de abuso.