Miércoles 16 de septiembre, Neo Química Arena de Sao Paulo: van once minutos de descuentos y Estudiantes derrota 1-0 de visita a Corinthians por los cuartos de final de la Copa Libertadores. Memphis Depay está parado frente al balón para lanzar el penal que puede igualar la serie. Las cincuenta mil personas que abarrotan el estadio aguardan en un tenso silencio rezando que el delantero de Países Bajos anote ante Fernando Muslera. Pero Depay manda a la segunda bandeja su remate tan potente como impreciso. Corinthians queda eliminado y Memphis comienza su calvario.
Lo primero que hace el neerlandés es evadir la prensa en la zona mixta y se escabulle por una puerta lateral. Al no transitar por la zona mixta obligatoria, la CONMEBOL estipula una sanción económica de entre 8,000 y 10,000 dólares para el club. Dirigentes de Corinthians ya manifestaron la intención de trasladarle el costo de esta multa directamente al jugador.
En las afueras del Neo Química Arena lo esperan un grupo de torcedores muy violentos, fanáticos de Corinthians, que provienen de una de las favelas más duras de Sao Paulo. Depay alcanza a escapar a su casa. Al día siguiente los alrededores del club y los muros de la sede amanecieron con pintadas agresivas y pancartas que citaban leyendas como "Salario de millones, fútbol de centavos", cuestionando su alto costo contractual. Además, sectores de la hinchada organizada comenzaron a exigir abiertamente su salida del equipo. Pocas semanas antes el jugador de 32 años había arreglado con la directiva del club un contrato por dos temporadas por 26 millones de dólares. La torcida había presionado mucho a los dirigentes corinthianos para mantener al neerlandés en el equipo. Ahora piden que se vaya.
Pero las malas noticias de Depay no terminaron ahí: Solo horas después del fatídico penal, el nuevo director técnico de la selección de Países Bajos, Xavi, presentó la convocatoria para la UEFA Nations League y dejó al jugador de Corinthians fuera de la lista. El cuerpo técnico priorizó a futbolistas con mejor actualidad de cara a la fecha FIFA. En definitiva, una semana terrible para Memphis.