Tras quedar eliminado de la Copa Libertadores frente a Fluminense el pasado martes 15 de septiembre de 2026, la barra brava de Platense desató graves incidentes en el estadio Ciudad de Vicente López. A pesar de ganar el partido de vuelta 2-1, el resultado global de 3-2 a favor del conjunto brasileño significó la eliminación del "Calamar" en la instancia de cuartos de final.
Minutos después del pitazo final, un grupo de barras encapuchados vulneró los controles de seguridad y saltó al terreno de juego. Los hinchas cruzaron todo el campo en dirección al sector visitante (la tribuna Cozzi) donde se encontraba la parcialidad del Fluminense, logrando robarles al menos una bandera que tenían colgada en el alambrado. Además del robo, los barras agredieron a futbolistas del conjunto brasileño que se retiraban al vestuario y arrojaron sillas, botellas de agua y otros proyectiles hacia la tribuna visitante.
Ante el ineficaz control de la seguridad privada, la Policía debió intervenir usando escudos, gas pimienta y bastones para contener a los barras y obligarlos a retroceder. Jugadores de Platense como Guido Mainero e Ignacio Vázquez también volvieron al campo para intentar calmar a los hinchas.
Veremos si la Conmebol aplica las mismas sanciones que tuvo con Colo Colo tras la invasión de la cancha en la Copa Libertadores 2025 contra Fortaleza. En aquella ocasión, además de dar por perdido el duelo por 3-0, lo castigaron a jugar cinco partidos en condición de local sin público en torneos internacionales oficiales y una multa de 80.000 dólares, descontada automáticamente de los derechos de televisión y patrocinio del club.