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En el camino a ser futbolista profesional hay un esfuerzo y trabajo a veces invisible, donde se sacrifica parte de la adolescencia a lo que se suma a veces la exigencia familiar, que deposita en ese joven el futuro de un núcleo social, a eso además se agrega la presión interna por los grupos cercanos y además ahora por redes sociales, que pueden terminar influyendo de manera negativa las perspectivas de un futuro proyecto. Las escasas oportunidades que se presentan para dar el salto desde la proyección al fútbol profesional deben ser aprovechadas o te quedas en el camino y será otro competidor quien la aproveche mejor. La lucha es feroz, donde pocos lo logran.
Hace unos días el jugador de Unión Española Tomás Tolosa comunicaba de manera silenciosa su retiro de la actividad. Pese a su paso por Universidad Católica y goleador en la Proyección y con pasos en el plantel hispano decidió poner fin de manera abrupta una carrera en la que invirtió gran parte de su infancia.
Uno de los casos más complejos y preocupantes de retiros anticipados de la actividad fue comunicada por el joven de Rangers Javier Araya, que producto de una depresión anunció hace meses poner fin a un sueño que incluso lo tuvo en la Selección Chilena: “Les quería dar una noticia, familia rojinegra: estoy combatiendo una depresión, pasándola mal. Les quería comentar que ya no seguiré jugando”. En abril de este año lo comentaba por redes sociales. Pero el problema del joven Araya, lejos de mejorar, al parecer lo sigue presionando con mensajes que publicó hace unos días donde insinúa inclusos intentos de agresión en contra de su persona.
Otro caso fue el de Alberto Letelier, puntero izquierdo y formado en O’Higgins además con pasos por Deportes Santa Cruz y Deportes Linares, hizo público su retiro apuntando a "manos negras" en la gestión directiva de los clubes y la falta de oportunidades reales para los juveniles chilenos.
Letelier también había formado parte de los microciclos de la Selección Chilena Sub-20 durante el año 2023. Incluso meses antes del retiro de Letelier, Nicolás Matamoro también delantero del club Celeste y con 21 años decidió dejar el fútbol. Las razones son la falta de continuidad y de proyección en el primer equipo.