La crisis que sacude a Gianni Infantino al frente de la FIFA sumó un episodio difícil de imaginar hasta hace algunas semanas. Victor Montagliani, presidente de Concacaf y vicepresidente del propio organismo mundial, le pidió directamente que no asistiera a un torneo juvenil que se disputa este fin de semana en República Dominicana.
Según reveló The Athletic, Montagliani envió el viernes una carta al dirigente suizo en la que argumentó que su presencia podía terminar eclipsando completamente la competencia Sub 14 de la Caribbean Football Union, debido al escándalo provocado por el frustrado proyecto FIFA Forward Enterprise.
“Creo que, considerando la crisis de gobernanza que rodea a FIFA como resultado de su controvertida propuesta FIFA Forward Enterprise, los medios se centrarán en esta situación, lo que lamentablemente desviará significativamente la atención de la naturaleza técnica de la competencia juvenil de la CFU”, escribió Montagliani.
El canadiense fue todavía más directo en su petición: “Le pido respetuosamente, en nombre del fútbol, que reconsidere su asistencia, ya que lamentablemente socavará la naturaleza técnica de esta importante actividad de desarrollo juvenil”.
Pero Infantino no hizo caso. El presidente de FIFA llegó igualmente el viernes a República Dominicana, donde se reunió con autoridades políticas y con José Deschamps, presidente de la federación local. Además, participó de una cena con representantes de la Caribbean Football Union.
La escena refleja hasta qué punto se deterioró la relación entre Infantino y algunos de los dirigentes más poderosos del fútbol mundial. Montagliani, además, aparece como uno de los posibles candidatos para enfrentarlo en las elecciones presidenciales de FIFA previstas para marzo de 2027.
El presidente de Concacaf ya había firmado, junto a sus pares de UEFA y la Confederación Asiática, una carta conjunta solicitando la salida de Infantino. UEFA incluso amenazó con boicotear futuras competiciones organizadas por FIFA.
Todo tiene como origen el fracaso del FIFA Forward Enterprise, el controvertido proyecto con el que la FIFA pretendía abrir a inversión privada participaciones vinculadas comercialmente a la Copa del Mundo. La iniciativa terminó abandonada y provocó una de las mayores crisis políticas de la era Infantino.
Mientras UEFA, Concacaf y la AFC aumentan la presión, Conmebol y la Confederación Africana han evitado exigir públicamente su renuncia y han defendido que la situación se resuelva mediante el proceso electoral.
Infantino, sin embargo, parece decidido a resistir. Incluso cuando uno de sus propios vicepresidentes le pidió mantenerse lejos de un torneo para evitar que la crisis institucional contaminara una competencia de menores, el presidente de FIFA tomó el camino contrario: viajó y apareció de todas formas.