El hombre que hace poco más de cinco años llegó prometiendo "ordenar la casa" enfrenta este jueves la jornada más compleja desde que tomó el control de Universidad de Chile. Michael Clark comparece ante la justicia en la audiencia de formalización del caso Sartor, donde la Fiscalía lo investiga por una serie de delitos económicos, mientras la parte querellante adelantó que solicitará la medida cautelar más gravosa: la prisión preventiva.
La imagen contrasta radicalmente con la que proyectaba el entonces presidente de Azul Azul. Su administración fue defendida hace apenas unos meses por el capitán Marcelo Díaz, quien recordó aquella recordada frase con la que Clark aterrizó en el Centro Deportivo Azul. "Muchos nos reímos de esa frase, pero finalmente fue lo que hizo: ordenó el club. Hoy el club está muy sólido económica y deportivamente", afirmó el volante en abril, tras la salida del dirigente de la presidencia de la concesionaria.
Sin embargo, los acontecimientos de las últimas semanas cambiaron por completo el escenario. La investigación del caso Sartor no solo avanzó hasta la formalización de Clark y otros exdirectivos del grupo financiero, sino que además quedaron al descubierto conversaciones internas sobre la compra de Azul Azul, donde los ejecutivos discutían la estrategia comunicacional de la operación e incluso bromeaban con que Universidad de Chile siguiera perdiendo partidos para comprar el club a un menor precio.
A eso se sumó un golpe de enorme impacto para la estructura societaria de Azul Azul. Horas antes de la formalización se conoció que el liquidador concursal de Sartor y Inversiones Antumalal acordaron dejar sin efecto la compraventa realizada en diciembre de 2024, mediante la cual Michael Clark había consolidado el control del Fondo Tactical Sport. La resciliación de ese contrato retrotrajo la propiedad a la situación previa a la operación y abrió un nuevo escenario respecto del control accionario de la concesionaria.
En paralelo, distintos protagonistas comenzaron a entregar sus versiones ante la Fiscalía. Victoriano Cerda, excontrolador de Huachipato, declaró como testigo y negó cualquier participación en la compra de Azul Azul o en la estructura de Tactical Sport, además de asegurar que rechazó una propuesta de inversión presentada por Pedro Pablo Larraín Meri tras el frustrado intento de Sartor por adquirir el club en 2020.
En ese contexto se desarrolla una audiencia que puede marcar un antes y un después para el hombre que condujo institucionalmente a Universidad de Chile durante el último lustro. El abogado querellante César Ramos confirmó que solicitarán medidas cautelares acordes a la gravedad de los hechos investigados y, en los casos que estiman más graves, pedirán la prisión preventiva de los imputados, entre ellos Michael Clark.
El tribunal será ahora el encargado de resolver las medidas cautelares y definir el futuro procesal del ex presidente de Azul Azul. Mientras tanto, la frase que marcó el inicio de su gestión —"vengo a ordenar la casa"— vuelve a instalarse en el centro del debate, esta vez bajo un escenario completamente distinto al que imaginó cuando asumió el control de Universidad de Chile.