El 18 de marzo Felipe Muñoz era parte de la avanzada de cinco dirigentes con Juan Tagle, Jorge Fistonic, René Rosas y Pablo Ramírez que acorralaron en el segundo piso de Quilín a Pablo Milad con una serie de exigencias las que, de no ser cumplidas, podrían significar la "censura de la mesa". Ante esto, el secretario general de la ANFP Jorge Yunge acusó a los gritos en el consejo de presidentes que se realizaba a continuación de "¡Golpe de estado!". Fue una jornada caótica que Pablo Hoffman calificó como el "consejo más vergonzoso al que había asistido" en más de cuatro décadas.
Apenas nueve días más tarde, el mismo Felipe Muñoz figuraba cómodamente sentado en el Eden Park de Auckland, junto con su Jorge Sánchez, su socio de la empresa de factoring Factor One, mirando a Chile ganarle 4-2 a Cabo Verde. El viaje de ambos fue financiado con dineros de la Federación de Fútbol de Chile y estaban a cargo de la delegación oficial. Así puede verse en la animada pichanga, foto, que jugaró Muñoz contra el cuerpo técnico de Nicolás Córdova donde se vieron muchas sonrisas (las que se apagaron con el 4-1 de Nueva Zelandia un par de días después). Sánchez no aparece porque no sabe jugar fútbol.
Ambos dirigentes de Ascenso y parte del factoring del fútbol chileno, no pertenecen a la Federación de Fútbol de Chile ni a la estructura de las selecciones, por lo que su participación como responsables de una delgación oficial de la selección es muy cuestionable. Más insólito resulta que Milad los "premie" con un viaje, luego de que una semana antes Muñoz estaba en una oficina de la ANFP exigiendo su renuncia ¿Quién paga la fiesta? ¿No bastaba con el gerente Felipe Correa? ¿Hasta cuándo el turismo a cargo de la Federación?
También, en el horrible momento que vive Rangers, último en el Ascenso con apenas un punto, Felipe Muñoz se va a Nueva Zelandia la misma semana que los talquinos perdían con Recoleta 3-2 y Magallanes 4-2 hundiéndose en el último lugar de la tabla.