Daniel Garnero llegó a Universidad Católica en junio de 2025 con una etiqueta que no admite discusión: uno de los entrenadores más ganadores del fútbol paraguayo en la última década. Su desembarco en San Carlos se produjo en un momento crítico, tras la salida de Thiago Nunes y en medio de un equipo que navegaba sin rumbo, con bajo volumen ofensivo, dudas defensivas y una evidente pérdida de identidad competitiva. La UC estaba atascada, sin claridad táctica y con una campaña que amenazaba con extraviarse por completo. La irrupción de Garnero no solo estabilizó, sino que reconfiguró al equipo.
El currículum de Garnero en Paraguay es de peso mayor. Acumuló múltiples títulos de liga y torneos locales con clubes como Guaraní, Olimpia y Libertad, sumando en total ocho coronas, alcanzando un nivel de dominio que lo instaló como referente absoluto del medio. Durante varios años fue, estadísticamente, el entrenador más efectivo del fútbol paraguayo, con campañas que rondaban —e incluso superaban— el 70% de rendimiento. Su sello siempre fue reconocible: equipos verticales, presión alta selectiva, circulación rápida y un énfasis en darle sentido al talento ofensivo, algo muy alineado con la tradición cruzada.
En Católica, Garnero tradujo su experiencia ganadora de inmediato. En sus primeros 16 partidos sumó 2,13 puntos por partido (71% de rendimiento), muy por encima de lo mostrado por Nunes en la primera mitad del año. Más allá de los números, la mejora fue visible: un equipo más compacto, líneas más cortas, mayor claridad para progresar desde el mediocampo, extremos mejor utilizados y un delantero centro más acompañado. Varios jugadores que venían a la baja recuperaron nivel competitivo, algo que se convirtió en una marca registrada en sus ciclos anteriores.
La irrupción del ex "10" en Universidad Católica ha sido tan contundente que sus números comienzan a acercarse peligrosamente a los del “Súper Coquimbo” de Esteban González, el equipo sensación del 2025 y protagonista de un segundo semestre que rozó la perfección. Su porcentaje de rendimiento (71%) no está lejos del imponente 74,3% que sostiene González en un ciclo mucho más largo y exigente, con 39 partidos al mando del cuadro pirata.
Apuestas que no son al azar. Universidad Católica adoptó un patrón que le permitió competir por traer nombres a su banca que están probados. Así como Garnero llegaron al país Ariel Holan, Gustavo Quinteros, Beñat San José y el propio Nunes, que había tenido una carrera más que positiva en Brasil. Un mensaje que la elección del entrenador es clave para tener un proyecto exitoso.