Foto: ANFP
El tipo de campeonato 2026 ya fue resuelto, pues las bases fueron aprobadas en el Consejo de Presidentes. En el torneo central girarán como satélites, la Copa Chile, Supercopa y Copa de la Liga.
Entre tanta Copa durante el año uno tiende a pensar, el hincha o se adapta a este consumo o literalmente se marea pensando que gana o pierde su equipo con este sistema. Aunque al parecer hace rato los torneos no son hechos pensando en los aficionados sino más bien a satisfacer o complacer caprichos de algunos o pagar deudas o compromisos comerciales.
Hace unos días el ex presidente de la ANFP Reinaldo Sánchez en entrevista con El Mercurio, fue crítico con el sistema del campeonato 2026 con estas subdivisiones. Para él el tema es más simple, campeonato con 24 equipos y que todos compitan por los premios a repartir.
Según su visión, la solución nunca estuvo en crear más copas, sino en reformar el campeonato nacional. Una apertura de más clubes participantes implicaría que su querido Santiago Wanderers junto a otros como Cobreloa, Temuco y Antofagasta (todos de la B) pero plazas deportiva y económicamente atractivas, entrarían a tallar de igual manera en la disputa de los premios que entregan la Copa Chile y de la Liga por ejemplo. El ex presidente Caturro no titubea en pensar que para la B estos campeonatos son solo un gasto, sin motivaciones ni para los planteles ni para los hinchas. Un torneo del Ascenso que será mucho más oneroso en gasto, al menos en traslados, comparado con el de la A.
Pero Sánchez fue más allá y vinculó directamente estos torneos con la crisis financiera que enfrenta el fútbol chileno y en particular con el pago de partidos que la ANFP le debe a TNTSports.