Coquimbo Unido estuvo a un penal de seguir haciendo historia en la Copa Libertadores. El cuadro pirata quedó eliminado de manera dramática ante Platense, después de igualar sin goles durante los 90 minutos en el Francisco Sánchez Rumoroso y caer por 7-6 en una interminable definición desde los doce pasos.
La llave había quedado completamente abierta después del 1-1 conseguido por los aurinegros en Argentina. Por eso, con su gente empujando en Coquimbo, el equipo salió a buscar una clasificación que lo podía instalar entre los ocho mejores equipos del continente.
Sin embargo, la noche fue mucho más sufrida de lo esperado. Platense tuvo ocasiones importantes y obligó a Diego Sánchez a transformarse en una de las figuras del encuentro. El arquero respondió cada vez que fue requerido y sostuvo a Coquimbo en los momentos más complicados de un partido cerrado y cargado de tensión.
El reloj avanzó y ninguno consiguió romper el cero. Coquimbo tampoco encontró el camino para aprovechar la localía y terminó llegando al minuto 90 con el 0-0 que, producto del empate 1-1 registrado en el encuentro de ida, obligó a definir al clasificado mediante lanzamientos penales.
Y ahí comenzó otro partido.
La definición fue extraordinaria por la precisión de los ejecutantes. Coquimbo y Platense convirtieron uno detrás de otro, aumentando la tensión en un Sánchez Rumoroso que pasó de la ilusión al sufrimiento con cada lanzamiento. Nadie entregaba un centímetro y los arqueros tampoco conseguían detener la sucesión de remates.
Hasta que apareció el primer error.
Salvador Cordero tomó la responsabilidad para Coquimbo después de una serie de penales prácticamente perfectos, pero esta vez el balón no terminó en la red. Fue el fallo que rompió el equilibrio de una definición que parecía no terminar nunca y dejó a Platense con la posibilidad de sentenciar la historia.
Los argentinos no perdonaron. Convirtieron el penal decisivo, cerraron la tanda por 7-6 y desataron su celebración en pleno Francisco Sánchez Rumoroso, mientras los jugadores de Coquimbo quedaron golpeados sobre el terreno de juego.
Así terminó una campaña que tuvo al cuadro pirata soñando con meterse entre los ocho mejores de América. Coquimbo peleó hasta el último lanzamiento, pero esta vez la historia se decidió desde los doce pasos y de la forma más cruel: después de una tanda casi perfecta, un solo error bastó para terminar con el sueño continental.