Universidad Católica y Coquimbo Unido disputarán este domingo la final de la Supercopa 2026 con un antecedente inmediato demoledor para los cruzados. Desde julio de 2023, cuando la UC logró su último triunfo ante el elenco aurinegro, el cuadro pirata encadenó cinco victorias consecutivas frente al equipo precordillerano, transformándose en su verdugo más reciente.
La serie comenzó el 5 de marzo de 2024, con el 0–2 de Coquimbo en Copa Sudamericana, con goles de Alfred Canales (autogol) y Nicolás Johansen (penal), resultado que significó además la eliminación internacional de Católica.
Luego, el 2 de junio de 2024, Coquimbo volvió a imponerse por 2–0 en Liga de Primera, con tantos de Dylan Glaby y Sebastián Cabrera. El dominio continuó el 9 de noviembre de 2024, cuando el Pirata ganó 2–1, con anotaciones de Jorge Henríquez y Andrés Chávez, mientras que Fernando Zampedri descontó de penal para la UC.
Ya en 2025, Coquimbo estiró la racha el 22 de febrero, con un ajustado 1–0 gracias a Nicolás Johansen, y la selló el 27 de julio, con una contundente goleada 3–0, con goles de Benjamín Chandía, Salvador Cordero y nuevamente Johansen.
El balance del período es lapidario: cinco partidos, cinco triunfos de Coquimbo Unido, diez goles convertidos y solo uno recibido. Universidad Católica, además, estuvo cuatro encuentros consecutivos sin poder marcarle al elenco aurinegro.
Con ese escenario, la Supercopa aparece como algo más que un título para la UC: es también la oportunidad de cortar una racha que ya se transformó en tendencia. Para Coquimbo Unido, en cambio, el desafío es ratificar su dominio reciente y coronarlo con una estrella.