Según una estadística publicada por la página cies_football, la liga chilena de Primera División es la décima en cuanto a la altura de sus jugadores en Latinoamérica. El parámetro utilizado es bien interesante: qué porcentaje de jugadores de 1.80 cm o más, hay en nuestra serie de honor. El número es reducido, apenas el 34,6% de los jugadores iguala o supera esa estatura, contra el 36,8% de la liga peruana, el 38,0% de Costa Rica, el 38,1% de Paraguay o el 40,1% de la Liga MX.
La más alte es, presumiblemente, el Brasileirao con el 46,8% de los jugadores superando el 1.80 metro de estatura. Hace años que la liga del Penta optó por un biotipo fuerte y de gran envergadura física por sobre el jugador mayormente hábil, pero sin altura ni robustez. Muchos duelos del Brasileirao son partidos de roce e intensidad, donde la habilidad está supeditada al sacrificio. Menos Zico o Bebeto y más Richarlison o Fred.
Las otras ligas "altas" en América Latina son AUF (46,6%), pero esto es histórico en el fútbol uruguayo; Dimayor con 45,7%, el biotipo colombiano va al alza hace dos décadas; Primera División Argentina, 43,1%, esto también es histórico, pero ya fueron superados por Colombia y la Liga Pro con 41,3%, en un proceso donde Ecuador ha optado por el jugador de la zona de Guayaquil, más grande y atlético, en detrimento de los quiteños, más bajos y técnicos.
La baja estatura de nuestro fútbol ha sido un tema de debate histórico y ha afectado a las selecciones en los mundiales, sobre todo en defensa. En España 1982, Luis Santibáñez se jugó por una zaga alta Lizardo Garrido (1.82), Elías Figueroa (1.83), René Valenzuela (1.80), Vladimir Bigorra (1.82), sin que esto impidiera dos goles de cabeza en el torneo: Walter Schachner contra Austria y Karl Heinz Rummenigge frente a Alemania.
En Francia 98, Nelson Acosta se jugó por la estatura de Javier Margas (1.87) y Pedro Reyes (1.84) para compensar al líbero Ronald Fuentes (1.75). En Sudáfrica 2010, Marcelo Bielsa se inclinó por darle altura y juego aéreo a la defensa de cualquier manera: Waldo Ponce (1.83), Ismael Fuentes (1.82) y Pablo Contreras (1.81). El gol de cabeza de Juan contra Brasil, luego de un tiro de esquina, mostró que no eran garantía.
Los problemas vinieron en serio en Brasil 2014. El equipo dirigido por Jorge Sampaoli daba muchos centímetros de ventaja y por eso optaba por presionar lejos del arco y tener defensas de retroceso muy rápido. En el grupo eliminatorio, la selección chilena tenía una media de 1.75 cm, contra 1,79 de España, 1,80 de Holanda y 1,82 de Australia. Sólo había tres jugadores "altos" en todo el plantel: Arturo Vidal (1.81), Miiko Albornoz (1.80) y Mauricio Pinilla (1.87)
Australia y Holanda le anotaron de cabeza a la Roja (Tim Cahill y Memphis Depay) y Brasil aprovechó un pivoteo en un balón parado (David Luiz). En el partido contra los oceánicos, sobre todo, la defensa chilena sufrió muchísimo con los centros cruzados y los cabezazos de Cahill. Éste superó por arriba a Gary Medel una y otra vez. Bravo salvó los muebles con un par de atajadas notables.