La Universidad Católica logró un triunfo clave en su visita a La Portada al vencer por 1-0 a Deportes La Serena, en un partido que exigió paciencia, solidez defensiva y la jerarquía de sus referentes. El duelo, marcado por la tensión propia de la recta final del torneo, mostró a una UC más decidida en los momentos cruciales, mientras el cuadro local volvió a evidenciar dificultades para transformar presión y energía en peligro real.
El único gol llegó recién iniciado el segundo tiempo, cuando Fernando Zampedri aprovechó un centro preciso y, con un cabezazo firme, venció la resistencia del arquero serenense. Ese tanto no solo destrabó un partido apretado, sino que también reafirmó el peso específico del argentino, que sigue siendo la brújula de un equipo que ha encontrado regularidad en las últimas fechas.
La Serena intentó reaccionar con balones detenidos y remates desde media distancia, pero nunca encontró la claridad necesaria para inquietar de verdad a la defensa cruzada. Católica, en cambio, manejó los tiempos con oficio, cerró espacios y administró la ventaja con la tranquilidad de un equipo que entiende que cada punto puede definir su destino internacional.
El resultado deja a la UC consolidada en el segundo lugar del campeonato y con la sensación de haber dado un golpe importante fuera de casa para asegurar el Chile 2. Por otro lado el cuadro granate sufre con la derrota y vuelve a encender las alarmas: el protagonismo mostrado en varios pasajes del partido no fue suficiente para evitar un nuevo tropiezo que complica su cierre de campeonato en la lucha por el descenso.