Universidad Católica no juega bien, sufre mucho más de la cuenta, pero sigue encontrando la manera de sacar resultados. Los cruzados derrotaron 3-2 a O’Higgins en el Claro Arena y consiguieron una victoria que los deja en el segundo lugar del Campeonato Nacional, pese a completar otra presentación llena de problemas.
La fragilidad defensiva volvió a quedar rápidamente en evidencia. A los 12 minutos, Cristián Morales apareció prácticamente libre para conectar de cabeza un centro de Martín Tolosa y abrir la cuenta. Clemente Montes perdió la marca y O’Higgins aprovechó una de las varias facilidades que entregó la última línea cruzada durante la noche.
Y cuando el funcionamiento colectivo no entrega demasiadas respuestas, Católica tiene a Fernando Zampedri. A los 25’, el goleador aprovechó una pelota suelta dentro del área y, con una media vuelta, marcó el 1-1. Una aparición individual que volvió a sacar a la UC de un momento complicado.
Antes del descanso llegó una de las acciones más discutidas del partido. Arnaldo Castillo marcó para O’Higgins, pero el VAR anuló el tanto y retrocedió hasta una jugada anterior para sancionar penal para Católica. Zampedri volvió a tomar la pelota y no falló: 2-1 para los cruzados a los 39 minutos.
La ventaja tampoco solucionó los problemas. O’Higgins encontró demasiados espacios y convirtió a Vicente Bernedo en una de las buenas figuras de Católica. El arquero respondió ante Walter Bou, Ignacio Schor y otras aproximaciones claras, sosteniendo a un equipo que nunca consiguió transmitir seguridad desde el fondo.
Bernedo siguió trabajando en el complemento. Sacó un centro peligroso de Bou, respondió ante Leiva y volvió a salvar frente a Castillo. La UC sufría de sobremanera y el empate terminó llegando a los 70’, cuando el propio Castillo le ganó por arriba a Branco Ampuero y clavó el 2-2.
Incluso después del empate, O’Higgins tuvo oportunidades para llevarse el partido. Bernedo volvió a aparecer ante Castillo y protagonizó una enorme volada para evitar el gol de Garrido. Católica estaba partida, concedía ocasiones y dependía demasiado de respuestas individuales para mantenerse con vida.
Y justamente una individualidad terminó resolviendo la historia. A los 87 minutos, Martín Gómez apareció para marcar el 3-2 y entregarle a Católica un triunfo agónico en un partido donde nuevamente estuvo lejos de convencer desde el juego. La UC puede celebrar, porque los números le entregan motivos de sobra. Con los tres puntos alcanzó a Universidad de Chile y la superó por diferencia de gol para terminar la fecha en el segundo lugar del Campeonato Nacional y quedar como Chile 2.
Católica está lejos de ser un equipo sólido y continúa entregando demasiadas ventajas, especialmente en defensa. Pero mientras intenta encontrar un funcionamiento que todavía no aparece, tiene algo que vale muchísimo: un arquero que responde cuando lo atacan, un goleador como Zampedri que sigue solucionando problemas y futbolistas capaces de inclinar partidos desde una acción individual. Por ahora, eso le alcanza para mirar la tabla desde el segundo lugar.