Universidad Católica necesitaba una reacción después de semanas especialmente turbulentas y la encontró de la manera menos esperada. Sin jugar bien, sin dominar a su rival y sufriendo durante largos pasajes, el equipo de Daniel Garnero derrotó por 2-1 a Coquimbo Unido en el Sánchez Rumoroso y consiguió tres puntos que pueden resultar fundamentales para intentar enderezar el rumbo.
Porque durante el primer tiempo el dueño de casa fue superior. Coquimbo presionó arriba, complicó la salida cruzada y encontró especialmente por el sector de Cristián Zavala una vía permanente para atacar. La UC tardó demasiado en meterse en el encuentro y prácticamente no consiguió generar peligro sobre el arco defendido por Diego Sánchez.
La superioridad local terminó reflejándose a los 40 minutos. Nicolás Johansen aprovechó la oportunidad y marcó el 1-0 que hacía justicia con lo que estaba ocurriendo en el Sánchez Rumoroso. Católica se fue al descanso abajo y dejando nuevamente una imagen preocupante, incapaz de encontrar profundidad pese a tener ligeramente más la pelota.
El panorama tampoco cambió demasiado comenzando el complemento. Coquimbo incluso estuvo cerca de aumentar a los 49', cuando Zavala volvió a desbordar y Luis Riveros cabeceó por sobre el arco. Garnero entendió que necesitaba mover rápidamente el equipo y mandó a la cancha a Diego Corral y Alfred Canales por Justo Giani y Cristián Cuevas.
Y entonces apareció el hombre de siempre. A los 69 minutos, Fernando Zampedri recibió la asistencia de Corral y convirtió el 1-1, devolviendo a Católica a un partido en el que hasta ese momento había ofrecido muy poco. El gol cambió completamente el escenario y golpeó a un Coquimbo que no consiguió sostener la ventaja.
Diez minutos después llegó el premio mayor. Zampedri volvió a ser protagonista con una gran acción dentro del área y asistió a Martín Gómez, quien había ingresado apenas minutos antes por Clemente Montes. El atacante definió para establecer el 2-1 y completar una remontada que parecía difícil de imaginar por el desarrollo que había tenido el encuentro.
Los números resumen perfectamente lo extraño del triunfo cruzado. Coquimbo terminó con ocho disparos contra cinco de Católica y ambos apenas consiguieron inquietar con claridad: los piratas registraron un tiro al arco y la UC dos. Los dos terminaron adentro. Una efectividad absoluta que permitió transformar una actuación opaca en una victoria enorme.
Católica estuvo lejos de brillar y todavía tiene muchísimo que corregir, pero esta vez encontró lo que venía buscando: respuestas. Zampedri volvió a cargar con el equipo cuando más lo necesitaba y Gómez aprovechó su oportunidad para convertirse en héroe. Con muy poco fútbol, pero con máxima efectividad, la UC salió del Sánchez Rumoroso cargando un verdadero tesoro. Y ojo, porque está a tres de la U.