El caso de Massami Gutiérrez y el controvertido cobro de USD 118.000 por parte de Audax Italiano a Deportes Rengos en derechos de formación tiene un nuevo y polémico episodio. El Gerente General de Audax Fernando Martinuzzi, junto a sus abogados decidieron dar un paso más: intentar obtener la revocación de la Licencia de Clubes de Deportes Rengo utilizando como fundamento una deuda que no era firme ni exigible cuando el club presentó su proceso de licenciamiento para la temporada 2026.
La Unidad de Control Financiero ya había requerido antecedentes a Deportes Rengo en abril de 2026 respecto de esta misma situación. El club respondió oportunamente, explicando que al momento de presentar su declaración jurada de agosto de 2025 la obligación no constituía una deuda vencida ni exigible, pues la sentencia aún se encontraba en revisión. Pese a ello, Audax insistió. Y la UCF también.
Primero vino el requerimiento. Luego una nueva presentación de Audax. Después, la denuncia fue asumida por la propia Unidad de Control Financiero y presentada ante el Órgano de Primera Instancia. Finalmente, se citó a Deportes Rengo a audiencia con menos de 24 horas para preparar su defensa.
La presentación de Audax sostiene que Deportes Rengo incumplió el criterio financiero F.1 del Reglamento de Licencias. Sin embargo, omite un dato esencial: la propia cronología de los hechos demuestra que la obligación invocada no formaba parte del escenario existente cuando se desarrolló el proceso de licenciamiento.
Ambos clubes están citados mañana en la UCF de la ANFP para intentar resolver el caso. Lo cierto es que Audax no se rinde en la intención de cobrar los millonarios y abusivos derechos de formación de un delantero que ellos mismos desecharon, que apenas alcanzó a jugar 15 partidos por Deportes Rengo el 2024 y que hoy se encuentra retirado.