La crisis dirigencial en la ANFP sumó un nuevo capítulo luego de que Aníbal Mosa confirmara públicamente que sí existió un intento por desestabilizar la continuidad de Pablo Milad al mando del organismo. Esto, en medio de los fuertes trascendidos que surgieron tras el último Consejo de Presidentes y que ya habían sido abordados por dirigentes como Pablo Hoffmann y Jorge Uauy.
El presidente de Blanco y Negro fue claro en su diagnóstico y respaldó que lo ocurrido no fue solo una discusión aislada en la sala principal. “Lo que pasa es que a Pablo (Hoffmann), al cual respeto mucho, efectivamente es cierto lo que él dice que ocurrió en la sala, pero hubo dos reuniones antes, privadas, en el segundo piso, donde vivimos situaciones muy complicadas en un momento dado”, afirmó.
Mosa profundizó en la gravedad del escenario, asegurando que lo ocurrido apuntaba directamente a un quiebre institucional dentro del fútbol chileno. “Lo más grave aquí es que se trató de romper una institucionalidad. Y nosotros nos paramos firmemente y dijimos: señores, nosotros no estamos defendiendo ni a Pablo Milad ni a nadie, estamos defendiendo la institucionalidad”, sostuvo.
En esa línea, el dirigente de Colo Colo aseguró que la postura que lideraron logró frenar el intento y mantener el orden interno en la ANFP. “Bajo ese punto de vista logró primar la cordura y Milad tiene que terminar su proceso”, remató.
Las declaraciones de Mosa no hacen más que tensionar el ambiente dirigencial, especialmente al apuntar indirectamente al bloque liderado por Juan Tagle, que en los últimos días había intentado bajar el perfil a las acusaciones. Sin embargo, con esta confirmación, el conflicto deja de ser un rumor para transformarse en un enfrentamiento abierto por el control y la conducción del fútbol chileno.