La ANFP anunció este lunes un acuerdo con TNT Sports que pone fin a los litigios que mantenían ambas partes desde hace meses, en medio de retrasos en los pagos de derechos televisivos y conflictos contractuales que habían tensionado la actividad. La medida, respaldada por 31 clubes, asegura la continuidad de los flujos financieros hacia las instituciones y extiende la relación contractual con la señal hasta diciembre de 2033.
El acuerdo incluye un rediseño del calendario competitivo que comenzará a aplicarse desde 2026. Entre las modificaciones se contempla un torneo anual corrido, de enero a diciembre, reemplazando el formato actual de fragmentación en dos semestres. Además, se creará una nueva Copa de la Liga y una Supercopa renovada, con participación directa de TNT en la definición de fechas, horarios y producción de los partidos, buscando hacer los torneos más atractivos para la audiencia y garantizar la continuidad de contenidos televisivos durante todo el año.
Si bien la ANFP presenta el pacto como un paso para “dar sustentabilidad a la actividad”, la medida refleja principalmente una salida de emergencia ante la crisis financiera y judicial. El hermetismo de los detalles del acuerdo genera preocupación entre algunos clubes, que aseguran haber aprobado el convenio sin conocer todas las cláusulas ni los compromisos asumidos frente al canal.
El acuerdo devuelve aire a corto plazo, pero reafirma la dependencia estructural del fútbol chileno de un solo operador televisivo y limita la capacidad de negociar mejores condiciones o diversificar ingresos en el futuro. Analistas del medio advierten que, más allá de normalizar los pagos y frenar demandas, la ANFP continúa subordinando decisiones deportivas a necesidades financieras inmediatas y a los intereses de la televisión, sin atacar los problemas de fondo que arrastra la industria.