El cruce ante Boca no es uno más en la historia cruzada. Es, también, un choque contra una tendencia que se ha repetido por décadas. En Copa Libertadores, Universidad Católica ha enfrentado en 26 ocasiones a clubes argentinos, con un registro de 6 victorias, 7 empates y 13 derrotas, además de 31 goles a favor y 41 en contra, lo que deja una diferencia de -10.
Los antecedentes más antiguos ya marcan la dificultad. En 1969, en semifinales, Estudiantes de La Plata superó a la UC con dos triunfos (3-1 en Santiago y 3-1 en Argentina). En 1984, Independiente repitió la historia: empate sin goles en el Nacional y caída 2-1 en Avellaneda para otra eliminación.
Uno de los pocos momentos destacados aparece en 1992, con la goleada 4-0 sobre San Lorenzo en San Carlos de Apoquindo, uno de los triunfos más amplios ante rivales argentinos. Sin embargo, esa campaña también incluyó empates ante Newell’s y el propio cuadro azulgrana en Buenos Aires, reflejando la irregularidad.
En 1995, Católica volvió a ilusionarse tras vencer 2-1 a River Plate en Santiago, pero la derrota 3-1 en Buenos Aires terminó por sentenciar la serie. Una dinámica que se repetiría en 2000 ante Boca Juniors, con caídas tanto en La Bombonera (2-1) como en Chile (3-1), y en 2008 frente a River, con dos nuevas derrotas.
El cambio de década dejó uno de los pocos cruces favorables: en 2010, la UC eliminó a Colón tras perder 3-2 en Santa Fe y ganar por el mismo marcador en Santiago, avanzando en definición a penales. Al año siguiente, sumó un triunfo de alto impacto al vencer 4-3 a Vélez Sarsfield en Buenos Aires, uno de sus mejores resultados como visitante ante equipos argentinos.
En campañas más recientes, Católica ha mostrado cierta competitividad, pero sin romper la tendencia. En 2019, venció a Rosario Central en Santiago y empató en Argentina. En 2021, logró un triunfo como visitante ante Argentinos Juniors, aunque cayó en casa ante el mismo rival. Y en 2022, volvió a sufrir ante Talleres, con dos derrotas que confirmaron las dificultades para sostener resultados ante clubes trasandinos. Esa fue la última participación de los Cruzados en la Copa.
Con ese contexto, el debut frente a Boca Juniors en la Libertadores 2026 no solo abre una nueva participación internacional, sino que también instala un desafío mayor: revertir un historial donde Universidad Católica ha ganado apenas 6 de 26 partidos ante equipos argentinos y donde, históricamente, cada cruce, como casi todos los equipos chilenos, ha sido cuesta arriba.