Este martes no será una jornada cualquiera para Universidad Católica. Más allá del desafío deportivo ante Cruzeiro, el encuentro marca también el cierre de una etapa dirigencial en San Carlos de Apoquindo. Juan Tagle, presidente de Cruzados desde 2016, afronta su último partido internacional al mando del club antes de dejar el cargo el próximo 20 de abril, poniendo fin a un ciclo extenso que tuvo presencia constante en el plano continental, aunque con resultados discretos en la Copa Libertadores.
Bajo la gestión de Tagle, la UC disputó cinco participaciones en la Libertadores: 2017, 2019, 2020, 2021 y 2022. En ese período, el club acumuló 32 partidos, con 9 victorias, 5 empates y 18 derrotas. La estadística refleja una presencia sostenida, pero también las dificultades que tuvo el equipo para consolidarse a nivel sudamericano, especialmente en una competencia donde la exigencia suele marcar diferencias rápidamente.
La primera Libertadores de la era Tagle fue la de 2017. Católica disputó la fase de grupos y cerró su participación con seis partidos, una victoria, dos empates y tres derrotas. Dos años después regresó al torneo en 2019, nuevamente en fase grupal, esta vez con un registro de dos triunfos, un empate y tres caídas. En 2020 repitió exactamente la misma campaña: seis encuentros, dos victorias, un empate y tres derrotas, otra vez sin poder avanzar a la ronda eliminatoria.
La mejor presentación bajo su mandato llegó en 2021. Aquel año, la UC logró superar la fase de grupos y meterse en los octavos de final, firmando su actuación más profunda en el certamen durante la gestión actual. En total disputó ocho partidos, con tres triunfos y cinco derrotas, sin empates. Fue el único curso en que el equipo logró instalarse entre los 16 mejores del continente. Sin embargo, ese avance no tuvo continuidad en la temporada siguiente.
En 2022, Católica volvió a quedar fuera en la fase de grupos. En seis presentaciones sumó apenas una victoria, un empate y cuatro derrotas, cerrando así la última participación cruzada en la Libertadores bajo la conducción de Tagle. El balance total deja, además, otro dato elocuente: de las cinco ediciones jugadas en su presidencia, cuatro terminaron en la fase grupal y solo una alcanzó los octavos de final.
Así, el cruce ante Cruzeiro adquiere un carácter especial en la historia reciente de Universidad Católica. No solo por lo que pueda significar en lo deportivo, sino porque baja definitivamente el telón del recorrido internacional de Juan Tagle como presidente de Cruzados. Su salida del cargo el 20 de abril pondrá fin a una administración larga, con presencia recurrente en copas internacionales, pero con una deuda evidente en la Libertadores: transformar la clasificación frecuente en una campaña realmente competitiva a nivel continental.