Carlos Palacios atraviesa el momento más difícil desde que aterrizó en Boca Juniors. El futbolista chileno pasó, en pocos meses, de ser una de las grandes apuestas del club y ser fichado por cerca de 5 millónes de dólares a vivir un presente marcado por la escasa participación, las dudas sobre su futuro y una investigación policial por tráfico de drogas que puso a su entorno bajo la lupa.
En lo deportivo, las cifras reflejan el complejo escenario. Durante 2026, el mediocampista apenas suma 17 minutos oficiales con la camiseta xeneize, una realidad muy distante de las expectativas que existían tras su llegada y que lo dejó muy relegado en la consideración del entrenador Rodolfo Arruabarrena. Es más, para la serie por Copa Sudamericana ante O'Higgins se esperaba que al menos fuera al banco, pero su rodilla impidió que diga presente en ambos partidos.
Las lesiones también han jugado un papel importante. El ex Colo Colo ha debido convivir con problemas físicos que frenaron su continuidad y le impidieron recuperar un lugar en el equipo, justo cuando Boca comenzó un nuevo ciclo bajo el mando del "Vasco".
Como si el panorama futbolístico no fuera suficiente, esta semana se sumó un golpe aún mayor. Sebastián Soto Guerra, padre de la pareja del futbolista, fue detenido en el marco de una investigación por tráfico de drogas encabezada por la PDI y la Fiscalía Metropolitana Sur. Durante las diligencias, además de la incautación de drogas, armas y dinero, la investigación estableció que uno de los vehículos utilizados por el imputado estaba inscrito a nombre de Palacios y que un inmueble registrado a nombre de su pareja también fue allanado. Hasta ahora, Carlos Palacios no ha sido formalizado ni figura como imputado en la causa. Sin embargo, el propio fiscal Héctor Barros señaló que la investigación permanece abierta y que no se descarta citar al jugador si aparecen nuevos antecedentes durante las diligencias.
En medio de la controversia, el volante utilizó sus redes sociales para enviar un enigmático mensaje. Publicó una fotografía entrenando con Boca Juniors y la acompañó con la canción "Siempre", de Sech, cuyo fragmento decía: "Siempre te van a señalar... A ti te tocará demostrar, un par de bocas callar, esperar tu proceso". Aunque no hizo ninguna referencia explícita al caso, la publicación fue interpretada como una reacción al complejo momento que atraviesa. Curioso.
Mientras tanto, la paciencia de los hinchas de Boca también comienza a agotarse. El chileno llegó como un fichaje de alto impacto y de suma confianza del propio Juan Román Riquelme tras brillar en Colo Colo, pero las lesiones, la falta de continuidad y ahora la polémica extrafutbolística han transformado 2026 en un verdadero calvario para un jugador que todavía busca reencontrarse con la versión que lo convirtió en una de las figuras del fútbol chileno.