Hace una semana estalló el escándalo de más de un centenar de jugadores y jugadoras extranjeros del fútbol profesional chileno que trabajan con visa de turista. El gobierno amenazó con multas y expulsiones mientras el Sifup negocia caso a caso para buscar una salida ¿Cuál fue la respuesta de la ANFP? Un oficio escrito a la carrera enviado a los clubes del consejo de presidentes donde se desliga de toda responsabilidad y da como única "ayuda" un correo electrónico para obtener "orientación" y cuya dirección parece inventada ese mismo día: tramitesextranjeria@anfpchile.cl
El escándalo de los extranjeros con visa de turista es una raya más en el tigre del desgobierno, la improvisación y la banalidad de la administración de Pablo Milad en la ANFP (la más larga en la historia del fútbol chileno). Como se ha demostrado empíricamente, la prioridad del ex intendente de la Séptima Región y ex presidente de Curicó Unido es disfrutar de las ventajas de encabezar la Federación de Fútbol de Chile y la ANFP.
Como se supo el martes pasado Milad viajará a la final del Mundial invitado por la FIFA junto a Jorge Yunge. El viaje a Nueva York será el sábado en primera clase, luego se alojarán en el Ritz Carlton de la Gran Manzana y recibirán el "viático FIFA" que asciende entre 150 y 200 dólares diarios, más el viático de la ANFP que son otros 200 dólares. La final la verán en un palco de lujo, con coctelería de primer nivel y de seguro habrá alguna actividad social adjunta, como cena de gala del Mundial u otra.
Esta es la "linda vida loca" que le ha correspondido a Milad mientras el fútbol chileno vive una crisis que parece no tener fin y cada día, como ocurre con las visas, aparece un nuevo escándalo producto de la negligencia y horrible gestión de su presidente.
Ahora usted lector podrá entender porqué estos señores no se quieren ir de la ANFP. Por qué estaban en contra la reforma de la Ley de Sociedades Anónimas Deportivas Profesionales. Si se puede vivir como sultán haciendo mal las cosas o, en el mejor de los casos, no haciendo nada ¿Para qué cambiar? ¿Para qué esforzarse? Después basta con echarle la culpa a la prensa y pensar en el siguiente viaje, cóctel, inauguración o viático.