Fue una semana durísima para el oficialismo de Azul Azul: en la formalización de Michael Clark se determinó con pruebas contundentes que Patricio Kiblisnky estuvo desde el inicio en la compra de Universidad de Chile a Carlos Heller, que Marcelo Pesce de Huachipato era el asesor deportivo del cuadro azul inflando compras absurdas al club del acero o que el gerente técnico de la U Manuel Mayo había firmado un contrato de confidencialidad con Tactical Sports, empresa dueña del 63,07% de las acciones de Azul Azul. Incluso que el liquidador de Tactical Sports, Eduardo Godoy participó en la directiva de Ñublense con Kiblisnky el 2007.
Un caso violento de malas prácticas, macheo de fondos, mentiras y graves transgresiones, delitos al fin y al cabo, contra el Mercado de Valores. Todo esto en el marco de la mega estafa del grupo Sartor, inversor inicial en Azul Azul, que alcanza casi a los 200 millones de dólares.
Mientras, en la U, todos escondidos aguantando que pase la nube de metralla para asomar la cabeza. el cuestionado Manuel Mayo se sumergió tanto que ni siquiera estuvo para la presentación del nuevo refuerzo Tobías Reinhart, tarea que debió asumir en solitario Fernando Gago. En el mismo tono Cecilia Pérez, que ha ido moderando su postura desafiante como presidenta azul puesta ahí por Clark (y Kiblisnky seguramente), que también se hizo humo.
Luego Pérez fue vista el sábado en el clásico femenino entre la U y Colo Colo en el estadio Municipal de La Florida. Una imagen llamó la atención: el profundo, cariñoso, fraternal y cómplice abrazo que le dio el presidente de Colo Colo Aníbal Mosa. No es cualquier cosa.
Resulta que Pérez y Mosa se aliaron en marzo para evitar el cuartelazo que un grupo de dirigentes intentó darle a Pablo Milad (Tagle, Sánchez, Muñoz). Luego se le vio en las oficinas de la ANFA junto a Jorge Yunge y Miguel Ángel Valdés, oficial de cumpliemiento de la ANFP, haciendo lobby para una futura directiva de la Federación adscrita a la nueva ley de SDAP. Hace dos semanas la ANFP llamó a a elecciones con la circular 27 y entre los requisitos señalaba la "cuota de género" en la obligación de colocar una mujer en la mesa. Adivinen: los requisitos eran un traje a la medida para Cecilia Pérez.
El abrazo de Mosa se entiende como un apoyo muy claro de Colo Colo, peso pesado en esta historia, en el medio de los severos cuestionamientos a la presidencia de la U de Pérez. Pero no alcanza ni de cerca. Es un hecho que Cecilia Pérez está en la U por mandato y pago de Michael Clark y toda la estructura delictiva de Sartor y Tactical Sports. Y detrás de ellos la figura de Patricio Kiblisnky, con Victoriano Cerda, como gran articulador y titiritero. En septiembre la ex ministra del deporte debería salir de la U cuando las acciones de Tactical Sports salgan a remate para pagarle a los estafados por Sartor.
Si Cecilia Pérez llega a la presidencia de la ANFP o la Federación está claro que Kiblisnky tendría influencia. Es más, uno podría sospechar que sería una forma de darle el poder total en la sombras del fútbol chileno al empresario ex dueño de Ñublense. Y esto no es una mera especulación, ya ocurrió en la U y perfectamente podría proyectarse a la totalidad de la actividad. El nombre de Cecilia Pérez está completamente quemado en el fútbol chileno. Ya no se puede mirar para el lado. Basta de King Kong en el ojo.