Una de las principales cartas que durante los últimos meses aparecía vinculada a la continuidad de la actual administración de la ANFP se bajó de la carrera. Jorge Yunge, secretario general del organismo y uno de los hombres más cercanos a Pablo Milad, descartó de manera categórica competir por la presidencia de la ANFP o de la Federación de Fútbol de Chile.
En entrevista con Matías Parker para El Deportivo de La Tercera, el dirigente fue directo al ser consultado por sus aspiraciones. “De ninguno de los dos. No soy candidato a nada, ni hoy día ni mañana. Es una decisión que ya la tomé, la he meditado mucho, hay mucha gente que me lo ha pedido, pero no postularé a nada”, aseguró Yunge.
La definición golpea el tablero político de Quilín. Durante meses, el nombre del exdirigente de Rangers fue instalado como una eventual carta para suceder a Milad, principalmente por el protagonismo que alcanzó en negociaciones relevantes y por su conocimiento interno de la ANFP. Sin embargo, Yunge cerró definitivamente esa posibilidad, pese a considerar que cuenta con la experiencia necesaria para asumir el desafío.
“No quiero ser autorreferente, pero tengo el conocimiento de lo que son las elecciones, de los clubes, de la liga. Con la experiencia de seis años en este directorio, más mi pasado como presidente y dueño de Rangers en algún momento, creo que tengo todas las capacidades. Pero no, no me presentaré”, explicó en la conversación con La Tercera.
El actual secretario general profundizó en sus razones y dejó claro que su objetivo será completar el ciclo de la administración de Milad. “No quiero, ni me interesa ser presidente de la ANFP o de la Federación. Hoy día el foco mío es terminar el mandato acompañando a Milad y entregarle las llaves al que venga. Que se produzcan las elecciones de la ANFP y de la Federación, y que se separen como corresponde”, sostuvo.
Yunge también reconoció el desgaste que le han provocado sus años en la dirigencia del fútbol chileno. “Esto también cansa un poco y que lo traten de ensuciar a uno con cualquier tontera. Pero esto es parte del cuento y hay que tener el cuero de chancho”, afirmó al citado medio.
La separación de la ANFP y la Federación aparece precisamente como uno de los grandes focos de tensión. En los últimos días, Justo Álvarez, presidente de la ANFA, planteó que las elecciones del nuevo directorio federativo no deberían realizarse hasta conocer a las nuevas autoridades escogidas por los clubes profesionales. La postura fue adoptada de manera unánime por los 16 presidentes regionales de la ANFA.
Yunge cuestionó la posibilidad de extender la definición por otros 18 meses y apuntó directamente al impacto que la incertidumbre dirigencial puede generar en la búsqueda del próximo entrenador de la Roja. “Ningún técnico serio, bueno, profesional, que queramos para la Roja, va a venir. Y ya se vienen los amistosos de fin de año y las Eliminatorias el próximo año. Es difícil traer a alguien de renombre, porque ese técnico difícilmente aceptará sin saber quién va a ser su jefe o su socio durante los próximos cuatro años”, advirtió.
Incluso, el dirigente calificó como “descabellado” que el próximo presidente pueda asumir con un horizonte limitado. “Partir con un mandato nuevo en enero del próximo año y que ese presidente esté solamente por un año, porque no va a estar más de un año, porque van a tener que llamar a elecciones, es descabellado”, agregó.
Con Yunge fuera de competencia, la carrera por el poder del fútbol chileno vuelve a abrirse. El propio secretario general mencionó durante la entrevista nombres como Juan Tagle y Aníbal Mosa entre quienes pueden presentarse en las próximas elecciones. “Ahora vienen las elecciones y hay muchos candidatos que se pueden presentar, como Juan Tagle, Aníbal Mosa, entre otros”, señaló.
A ese escenario se suma Justo Álvarez, histórico presidente de la ANFA y actual vicepresidente de la Federación de Fútbol de Chile, quien aparece entre los interesados en la conducción del organismo federativo. Su figura cobra especial relevancia en medio de la separación entre el fútbol profesional y amateur y de la discusión por los plazos para elegir a las nuevas autoridades.
La carrera por Quilín pierde así a uno de los nombres que durante meses fue identificado con la continuidad de Pablo Milad. Mientras la ANFP y la Federación avanzan hacia una separación histórica, las piezas comienzan a moverse y la disputa por el control del fútbol chileno suma nuevos protagonistas.