La Asociación del Fútbol Argentino emitió este jueves un fallo contundente: Juan Sebastián Verón, presidente de Estudiantes de La Plata, fue suspendido por seis meses para ejercer cualquier actividad vinculada al fútbol. La resolución llega después del controvertido pasillo que el plantel realizó en la antesala del encuentro ante Rosario Central, cuando los jugadores se dieron vuelta y mostraron la espalda al rival en señal de protesta.
La AFA consideró que el acto vulneró los principios de juego limpio y respeto institucional, atribuyendo responsabilidad directa a la dirigencia encabezada por Verón. Según el organismo, la señal enviada desde el club promovió una conducta antideportiva que excedió lo simbólico y afectó la imagen del torneo.
El castigo no se limitó al plano dirigencial: varios futbolistas involucrados recibieron dos fechas de suspensión que deberán cumplir en el próximo campeonato, mientras que el capitán fue inhabilitado para portar la jineta durante tres meses. A esto se suma una multa económica aplicada al club por la conducta colectiva del plantel.
El episodio, ocurrido el 23 de noviembre, marcó un quiebre entre Estudiantes y la casa del fútbol argentino. Aunque el saludo protocolar debía ejecutarse tras la consagración de Rosario Central en la tabla anual, la actitud del plantel platense generó indignación en el Tribunal, que vio en el gesto una falta grave a la deportividad.
La sanción abre un nuevo foco de tensión entre la institución de La Plata y la AFA, dejando en el aire posibles apelaciones, pero con una señal clara del ente disciplinario: las manifestaciones simbólicas que apunten a desacreditar a un rival no serán toleradas, vengan desde la dirigencia o desde la cancha.