Cuando Eduardo Vargas decidió volver a Universidad de Chile, la ilusión fue inmediata. El héroe de la Copa Sudamericana 2011 regresaba al club donde alcanzó la cima de su carrera, pero el reencuentro estuvo lejos de ser sencillo. Las lesiones, la falta de continuidad y un inicio con pocos goles alimentaron las dudas sobre si todavía podía marcar diferencias. Durante varias semanas fue uno de los nombres más cuestionados del plantel.
Sin embargo, el segundo semestre cambió completamente la historia. Vargas recuperó la confianza, volvió a sentirse importante dentro del equipo de Fernando Gago y, sobre todo, reencontró el gol. Su actuación frente a Huachipato fue la mejor muestra de ese renacer: cuando la U dominaba, pero no encontraba la ventaja, apareció con una espectacular tijera tras un centro de Lucas Assadi para abrir el marcador y encaminar un triunfo que terminó siendo una de las mejores presentaciones del equipo en la temporada.
La conquista no fue un hecho aislado. El delantero atraviesa el mejor momento desde su regreso al Centro Deportivo Azul y las estadísticas lo respaldan. En 21 partidos oficiales durante 2026 acumula nueve goles y cuatro asistencias, participando directamente en 13 tantos del equipo. Solo en la Liga de Primera ya registra siete conquistas y llega en racha, con seis goles y dos asistencias en sus últimos seis compromisos oficiales, transformándose nuevamente en el futbolista más determinante del ataque azul.
El dato adquiere todavía mayor relevancia cuando se revisa su carrera. Vargas no alcanzaba una producción similar desde 2021, cuando defendía a Atlético Mineiro y cerró aquella temporada con 13 goles, siendo una pieza importante del equipo que conquistó el Brasileirao y la Copa de Brasil. Desde entonces vivió campañas marcadas por la irregularidad, los cambios de club y la pérdida de protagonismo, sin lograr consolidar una temporada con cifras que reflejaran el nivel que lo convirtió en uno de los mejores delanteros chilenos de la última década.
Hoy el escenario es distinto. Fernando Gago encontró la manera de potenciar sus movimientos dentro del área, la U genera muchas más ocasiones de gol que hace algunos meses y Vargas volvió a exhibir ese instinto que siempre lo caracterizó. Ya no necesita demasiadas oportunidades para marcar y volvió a aparecer en los momentos que más lo necesita el equipo, exactamente el sello que convirtió a "Turboman" en ídolo de la institución.
Todavía queda gran parte del semestre por disputar, pero el panorama es alentador. Con nueve goles ya igualó su mejor registro de los últimos años y quedó a solo cuatro tantos de superar la campaña de 2021. Si mantiene este ritmo, no solo firmará su temporada más goleadora en un lustro, sino que también completará una de las grandes historias de revancha del fútbol chileno en 2026. Porque después de meses de dudas y cuestionamientos, Eduardo Vargas volvió a hacer lo que mejor sabe: decidir partidos con la camiseta de Universidad de Chile.