Cuando Roberto Martínez anunció la semana pasada la lista de los 27 jugadores convocados para el Mundial de 2026, que comienza el 11 de junio en Canadá, Estados Unidos y México, se confirmó una vez más lo que las cifras han demostrado durante varios años: Gestifute, la empresa del empresario Jorge Mendes, es la fuerza más influyente en la selección portuguesa.
En esta ocasión, con un alcance sin precedentes en una competición de la FIFA: 19 de los 27 jugadores convocados están representados o asociados a la agencia de "superagentes". En la Eurocopa 2024, celebrada en Alemania, Gestifute ya representó a 18 de los 26 jugadores convocados, lo que equivalía al 69% del grupo. Para el Mundial de 2026, la proporción es mayor en números absolutos (19 atletas), pero también en términos relativos, representando ahora el 70% del total.
La lista de Gestifute incluye nombres como los de Cristiano Ronaldo, Bernardo Silva, Rúben Dias, João Cancelo, João Neves, Vitinha, Gonçalo Ramos, Rafael Leão, João Félix, Pedro Neto, Francisco Conceição, Francisco Trincão, Gonçalo Guedes, Matheus Nunes, Rúben Neves, Nelson Semedo y los porteros Diogo Costa, José Sá y Ricardo Velho.
En el caso de Cristiano Ronaldo, la vinculación con Gestifute merece algo de contexto. El capitán de la selección no tiene a Jorge Mendes como agente -su traspaso al Al-Nassr no fue negociado por Gestifute-, pero mantiene contratos comerciales y de derechos de imagen con Polaris Sports, empresa del grupo Gestifute. Es a partir de esta conexión que Ronaldo, con 41 años, el jugador de mayor edad de la plantilla, sigue figurando dentro de la esfera de influencia de Jorge Mendes.
La segunda empresa con más representación en la lista de Martínez es AS1, con tres jugadores: Nuno Mendes (PSG), Gonçalo Inácio (Sporting) y Bruno Fernandes (Manchester United).
Jorgé Mendes está, además, involucrado en la llegada de Mourinho al Real Madrid por estos días.